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Con la llegada del frío, el cuerpo nos pide platos saciantes que aporten calor y que, además, no impliquen pasar en la cocina un tiempo que la mayoría de los días no tenemos.

El guiso de garbanzos con costillas del cocinero Pablo Suárez, conocido en redes sociales como @poesiadefogon, cumple todos esos requisitos, es un plato fácil de preparar, económico, nutritivo y con ingredientes comunes que solemos tener a mano o se pueden conseguir sin complicaciones.

En este artículo, te explicamos paso a paso cómo preparar esta receta clásica con todos los trucos para disfrutar de un plato sabrosísimo y sin esfuerzo. También incluimos consejos para mejorarla y adaptarla según tus preferencias.

El guiso de garbanzos ideal en días fríos

Como decíamos, cuando bajan las temperaturas, el cuerpo agradece comidas calientes, ricas en nutrientes y con capacidad saciante.

Este guiso, compartido en Instagram por Pablo Suárez, que acumula más de 351.000 "me gusta", aporta proteína de calidad (costilla de cerdo), legumbres con alto contenido en fibra y proteína vegetal (garbanzos), hortalizas y un sofrito bien trabajado que aporta sabor sin necesidad de aditivos.

Truco Cocinillas

Las costillas de cerdo tienen una carne que queda muy melosa en este tipo de guisos, pero puede resultar algo difícil de comer si hay niños pequeños o, simplemente, no queremos estar apartando huesos en el plato.

Si es el caso, se pueden sustituir por aguja de cerdo troceada, otro corte muy económico que resulta muy tierno y meloso en todo tipo de guisos.

Ingredientes

  • Costilla de cerdo troceada, 600 g (o aguja de cerdo sin hueso)
  • Garbanzos cocidos, 400 g
  • Cebolla, 1 ud
  • Pimiento verde, 1/2 ud
  • Tomate grande, 1 ud
  • Dientes de ajo, 3 ud
  • Pimentón dulce, 1 cucharadita
  • Vino tinto, 100 ml
  • Caldo de carne o cocido, 500-600 ml
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra, al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 o 3 cucharadas
  • Perejil fresco picado, un puñado
  • Hoja de laurel, 1 ud (opcional)
  • Ramita de romero, 1 ud (opcional)

Paso 1

Picamos finamente el ajo, la cebolla y el pimiento verde y reservamos.

Paso 2

Salpimentamos las costillas de cerdo troceadas y las doramos en una olla amplia con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Una vez bien marcadas por todos sus lados, las retiramos y reservamos.

Paso 3

En el mismo aceite, rehogamos el pimiento verde, la cebolla y los dientes de ajo hasta que estén bien pochados.

Paso 4

Añadimos el pimentón dulce, removemos brevemente para que no se queme, e incorporamos el tomate previamente rallado. Sofreímos a fuego suave durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el sofrito esté bien concentrado.

Paso 5

Regamos el sofrito con el vino tinto, subimos un poco el fuego y dejamos que reduzca completamente a fuego medio.

Paso 6

Reincorporamos las costillas a la olla, añadimos el caldo de carne caliente hasta cubrir y, opcionalmente, agregamos una hoja de laurel y una ramita de romero. Tapamos la olla y cocinamos a fuego bajo durante 60 minutos.

Paso 7

Destapamos la olla y continuamos la cocción durante unos 25-30 minutos más para que se reduzca el caldo y se concentren más los sabores.

Paso 8

Cuando las costillas estén muy tiernas, incorporamos los garbanzos cocidos y dejamos que hierva todo junto unos minutos más para que cojan temperatura y absorban los sabores del guiso.

Paso 9

Apagamos el fuego, añadimos el perejil fresco picado y dejamos reposar unos minutos antes de servir.

Trucos para que el guiso de garbanzos con carne quede perfecto

  • Dorar bien las costillas: este paso marca la diferencia en sabor. No hay que tener prisa, la clave está en que se produzca la reacción de Maillard y tengan ese aspecto caramelizado que garantiza un sabor espectacular.

  • Sofrito a fuego lento: es preferible dedicar 15 minutos al sofrito que hacerlo en 5 con el fuego alto. El sabor será más intenso y evitaremos trozos de hortalizas quemadas que pueden dar matices amargos que no deseamos.

  • Caldo casero si es posible: si tienes restos de cocido, caldo de huesos o uno casero, el plato ganará en calidad. En su defecto, uno comprado puede servir, aunque conviene ir probando para ajustar el punto de sal.

  • Garbanzos cocidos con anterioridad: si usas garbanzos en conserva, acláralos bien bajo el grifo para eliminar el líquido del bote. Si prefieres cocerlos tú, mejor aún, pero asegúrate de que estén tiernos antes de incorporarlos al guiso, pues en esta receta no se van a cocer más, solo se van a calentar.

Cómo conservar un guiso de garbanzos con carne

Este guiso se conserva bien en la nevera durante 2 o 3 días en un recipiente siempre que lo guardemos en un recipiente cerrado herméticamente.

También se puede congelar sin problemas, aunque es preferible hacerlo sin el perejil fresco, que se puede añadir al momento de servir después de recalentar.

Se trata de un plato que mejora de un día para otro y aguanta muy bien el recalentado, por lo que es una opción magnífica para los tuppers de la oficina.

Con qué acompañar un guiso de carne con garbanzos

Este guiso de carne es más que suficiente para un menú de plato único, así que, como acompañamiento, no necesitaría mucho más, aunque siempre se agradecerá un buen trozo de pan para mojar y una ensalada sencilla como entrante para que el menú resulte más equilibrado.

Si se trata de aprovechar una pequeña cantidad que haya sobrado y no alcance para hacer raciones completas, se pueden "estirar" con un poco de arroz blanco o arroz integral cocido que, al ser un cereal, es un complemento perfecto para la proteína vegetal de los garbanzos.