Uno de los platos más populares en España son los huevos rotos o estrellados, y normalmente además se piden con jamón. Las versiones son múltiples, pero normalmente consisten en un plato de patatas fritas, huevos fritos y trozos o lonchas de jamón serrano. Si nos ponemos más sibaritas, será jamón ibérico (y estará más rico sin duda alguna). Aunque los más míticos de todos, los huevos rotos de Lucio, no necesitan ningún añadido, sí que es cierto que agregar un poco de jamón u otros toppings los engalana.

Por ejemplo, podrían ser unos huevos rotos con chistorra y habitas, unos deliciosos huevos rotos con tartar de bonito en el que la mezcla es del todo sorprendente y se podría hacer perfectamente con atún o con gambas o lubina o unos huevos rotos con setas si estamos en temporada de estas.

En esta receta, las patatas se cocinan en la freidora de aire porque es tremendamente útil para este cocinado, pero también damos la opción de hacerlo en el horno igual que en la freidora o en una sartén con aceite. El jamón puede ser sustituido por cualquier otra chacina y lo que sí que es importante es contar con materias primas de calidad, porque marcarán la diferencia entre un plato normal y uno excepcional. A veces, lo más sencillo es lo que más se disfruta.

Cazuelitas de patatas, huevo y jamón

Ingredientes

  • Patatas medianas, 3 ud
  • Huevos camperos, 4 ud
  • Jamón de parma o serrano muy fino, 80 g
  • Aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada
  • Sal, c/s
  • Cebollino picado, 1 cucharada
  • Pimienta negra molida, al gusto
  • Orégano, 2 cucharaditas

Paso 1

Aliñar las patatas y cocinarlas en la freidora de aire

Paso 2

Cocer los huevos como pasados por agua

Paso 3

Emplatar las patatas con los huevos

Paso 4

Terminar con el jamón por encima

Paso 1

Lavar muy bien las patatas, cortarlas en rodajas de un centímetro aproximadamente y, luego, estas rodajas a la mitad.

Paso 2

Si se va a utilizar la freidora de aire, embadurnar las patatas con sal, un poco de orégano y la cucharada de aceite de oliva, mezclándolas bien con las manos. Introducir en la cubeta de la freidora de aire y programar a 190 ºC durante 18 minutos.

Si no se va a utilizar la freidora de aire, las patatas se podrían hacer en el horno siguiendo el mismo método, pero revolviéndolas a mitad de cocción. Otra posibilidad es introducir las patatas en abundante aceite de oliva en una sartén honda, calentar la sartén y, cuando empiece a burbujear, dejar en esa temperatura durante 15 minutos o hasta que las patatas estén tiernas. Subir entonces el fuego y esperar a que se doren. Retirar con una espumadera a un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. Entonces, condimentar con la sal y el orégano.

Paso 3

Por otro lado, sacar de la nevera el jamón para que esté atemperado.

Paso 4

Cocer los huevos como si fueran para hacer huevos pasados por agua. Podrían ser también fritos, a baja temperatura o escalfados, al gusto de cada uno, pero los huevos pasados por agua son geniales para que la mezcla quede absolutamente melosa. Para ello, introducir los huevos en un cacillo con agua hirviendo y cocinar a fuego suave durante 4 minutos. Es importante bajar la potencia del fuego cuando se incorporen los huevos para que no bailen mucho dentro del agua y se rompa la cáscara.

Paso 5

Tras ese tiempo, enfriar rápidamente los huevos con agua fría durante un minuto, para que la cáscara se enfríe lo suficiente para que sea manipulable. Dar unos golpecitos en la parte superior y romper el copete del huevo, haciendo el hueco suficiente para que pueda salir por él con la ayuda de una cucharilla.

Paso 6

Cuando las patatas ya estén listas, colocar en una cazuelita y verter sobre ellas los huevos pasados por agua, con cuidado de que la yema no se rompa para que luego cada uno se la rompa a su gusto en la mesa. Añadir por encima las lonchas de jamón y terminar con una pizca de sal sobre el huevo. Si se quiere, añadir un poco de cebollino picado en todo el conjunto.