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"Buenísimo. Esto no te puede no gustar", con estas contundentes palabras describe Verónica Gómez el arroz con leche que prepara siguiendo una receta muy especial.
En el último vídeo subido a su perfil de Instagram, la subcampeona de la décima edición de MasterChef España se pone manos a la obra para preparar este clásico de la cocina dulce en España.
Para ello, se adentra en la obra de Rosa Tovar, una de las figuras más influyentes en la difusión y dignificación de la gastronomía española desde una perspectiva cultural e histórica.
Periodista especializada y gran divulgadora, Tovar ha dedicado décadas a investigar, documentar y explicar la cocina tradicional española como parte esencial del patrimonio cultural.
Es autora de obras de referencia como La cocina española, Cocinar y comer en España, o De ida y vuelta, donde las recetas son el hilo conductor para hablar de productos y costumbres de nuestra gastronomía.
Su trabajo ha contribuido decisivamente a que la cocina española sea entendida no solo como práctica culinaria, sino como expresión de identidad, historia y territorio, influyendo tanto en profesionales como en aficionados y estudiosos de la gastronomía.
Las claves para un arroz con leche cremoso
Para conseguir que el arroz con leche quede muy cremoso, hay varios aspectos que son claves y que debemos cuidar a lo largo de todo el proceso.
Primero, es fundamental elegir una buena proporción entre el líquido y el arroz. Para esta receta, la cantidad de leche entera y nata es algo más de 10 veces en peso la cantidad de arroz, lo que aporta no solo humedad, sino también una textura más cremosa gracias a su contenido en grasa.
Esta última es también imprescindible, pues si en vez de leche entera intentamos hacerlo con leche desnatada, el resultado no sería el mismo.
Además, la cocción debe ser muy lenta y prolongada. Cocinar el arroz a fuego suave durante al menos una hora permite que se vaya liberando almidón de forma gradual y se vaya espesando el líquido de manera natural sin necesidad de espesantes artificiales.
Durante este tiempo es importante remover con frecuencia, no solo para evitar que se pegue, sino también para favorecer la liberación uniforme del almidón.
Otro punto clave es añadir el azúcar solo al final, cuando el arroz ya está cocido. Si lo incorporamos demasiado pronto, el azúcar puede endurecer los granos e interferir con la cocción.
En cuanto al tipo de arroz que se debe utilizar, lo más habitual es utilizar arroz de grano redondo, pero también se consiguen resultados increíbles con arroz de grano largo y esta receta es una buena prueba de ello.
Y, aunque no afecta a la cremosidad, conviene recordar que, aunque se trate de un postre, el arroz con leche también lleva sal, que realzará el sabor evitando que quede soso.
Ingredientes
- Arroz largo, 150 g
- Leche entera, 1,25 litros
- Nata 35 %, 300 ml
- Azúcar, 150–200 g
- Cardamomo verde, 6-7 granos (o una ramita de canela)
- Piel de limón, 2 tiras
- Almendra laminada tostada, 50 g
- Sal, 1 pizca
Paso 1
Lavamos el arroz bajo un chorro de agua fría en un colador durante 1 o 2 minutos, removiéndolo con la mano, hasta que el agua salga clara. Luego lo dejamos en remojo durante aproximadamente 30 minutos.
Paso 2
En un cazo amplio vertemos la leche entera y la nata. Incorporamos los granos de cardamomo ligeramente machacados y las tiras de piel de limón. Llevamos a ebullición a fuego medio-alto.
Paso 3
Cuando la mezcla rompa a hervir, añadimos el arroz bien escurrido y una pizca de sal. Bajamos el fuego al mínimo y comenzamos la cocción.
Paso 4
Cocemos a fuego muy suave durante aproximadamente una hora, removiendo cada cierto tiempo para evitar que se agarre al fondo y para que se vaya liberando el almidón.
Paso 5
Cuando el arroz esté tierno y la mezcla haya espesado visiblemente, incorporamos el azúcar. Removemos durante unos minutos hasta que se disuelva completamente. Retiramos entonces del fuego.
Paso 6
Cubrimos el arroz con leche con film transparente "a piel", es decir, en contacto directo con la superficie, para evitar que se forme costra. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego lo llevamos a la nevera.
Paso 7
Mientras enfría, tostamos ligeramente las almendras laminadas si no las hemos adquirido ya tostadas. Reservamos.
Paso 8
Servimos el arroz con leche bien frío en cuencos o vasitos, y justo antes de llevar a la mesa, añadimos por encima las almendras tostadas.
