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Alberto Chicote (56 años) tiene un truco claro, sencillo y muy poco conocido fuera de las cocinas profesionales para conseguir una tortilla de patata cremosa: añadir tantas yemas como huevos y mimar al máximo la patata.

Y lo mejor es que no necesitas técnicas raras ni ingredientes extraños, solo cambiar un par de gestos en tu receta de siempre.

En un reto gastronómico junto al chef Mario Sandoval, Chicote decidió enseñar cómo hace él su famosa tortilla y dejó claro que el secreto no está en ponerle nata ni trucos "modernos", sino en el equilibrio exacto entre patata bien tratada y un huevo enriquecido con yemas extra.

En su versión para cuatro comensales usa unos 700 g de patatas, 6 huevos y 6 yemas adicionales, más cebolla dulce, aceite de oliva virgen extra y sal, nada más.

El resultado es una tortilla jugosa, densa, con el interior cremoso, pero sin rastro de huevo crudo.

El primer golpe maestro está en la patata. Chicote insiste en cortarla en láminas muy finas, de unos 2-3 milímetros, algo que puedes lograr fácilmente con una mandolina.

Esas láminas se fríen despacio en abundante aceite de oliva hasta que quedan muy tiernas, casi como si se deshicieran.

Después se escurren y vuelven a la sartén, esta vez muy caliente, solo para dorarlas un poco y conseguir algunos bordes crujientes que dan un contraste de textura brutal.

La cebolla juega otro papel clave. Chicote se declara abiertamente "concebollista" y utiliza cebolla dulce, picada fina y pochada muy lentamente hasta que se carameliza sin necesidad de añadir azúcar.

Solo cuando patata y cebolla están en su punto, las une y las reserva, ya sin exceso de aceite.

Ese aceite aromatizado, por cierto, se puede guardar para otras elaboraciones y seguir sumando sabor.

El segundo gran truco está en el huevo. En lugar de limitarse a los huevos enteros, Chicote añade tantas yemas como huevos: seis huevos y seis yemas en su receta base.

Esa proporción multiplica la cremosidad porque la yema aporta grasa y densidad, sin el exceso de agua de la clara.

La mezcla se bate solo lo justo, sin espumar, para evitar que entre aire y luego la tortilla quede seca.

El remate final es casi anticlímax por lo sencillo que suena: sal al final, reposo y cuajado breve.

Primero se mezclan patatas y cebolla con el huevo enriquecido, se sala entonces y se deja reposar unos minutos para que la patata absorba parte del huevo.

Después, la mezcla va a una sartén antiadherente con unas gotas de aceite, fuego medio y el tiempo justo para que se dore por fuera y el interior quede tembloroso, casi como una crema espesa.

¿El mensaje que deja Chicote? Cualquiera puede hacer "tortillas maravillosas" si respeta estos cuatro puntos: patata fina y bien trabajada, cebolla muy pochada, yemas extra y cero prisas al cuajar.

Es el tipo de truco sencillo, explicable en un minuto y replicable en cualquier casa... justo lo que convierte una receta de siempre en el próximo plato viral de tu cocina.

Ingredientes para una tortilla de patatas jugosa al estilo Chicote

  • 6 huevos (de buen tamaño)
  • 4 patatas medianas (unos 700 g en total)
  • 1 cebolla grande de 400 g (opcional, pero recomendada por Chicote)
  • Aceite de oliva virgen extra (abundante para freír)
  • Sal a gusto

Paso 1

Pela las patatas y córtalas en láminas finas (no demasiado finas como para romperse, pero sí delgadas para que se cocinen bien). Puedes hacerlo a mano o con mandolina.

Paso 2

Si decides usar cebolla (como hace Chicote), pícala finalmente en juliana.

Paso 3

Calienta abundante aceite de oliva en una sartén grande. Cuando esté caliente (pero no humeado), añade las patatas y la cebolla. Fríe a fuego medio-bajo para que se cocinen sin dorarse en exceso. Queremos que se "confitan".

Paso 4

Cuando las patatas estén blandas y doradas por los bordes (unos 20-25 minutos), escúrrelas bien del aceite y pásalas a un bol grande. Añade sal al gusto.

Paso 5

En otro bol, bate bien los huevos con un poco de sal hasta que espumen ligeramente.

Paso 6

Añade las patatas y la cebolla al bol de los huevos. Mezcla bien y deja reposar 5 minutos. Este reposo ayuda a que el huevo impregne todo.

Paso 7

En una sartén antiadherente mediana (20-22 cm), pon un chorrito de aceite. Cuando esté caliente, vierte la mezcla. Cuaja a fuego medio-alto durante 30 segundos sin tocar, luego baja a fuego medio-bajo y cocina unos 2 minutos más.

Paso 8

Usa un plato grande o una tapa para darle la vuelta con cuidado. Cocina por el otro lado 1-2 minutos más, dependiendo de cúan jugosa la quieras.

Paso 9

Saca la tortilla y déjala reposar 2-3 minutos antes de cortarla.