El envejecimiento es un proceso natural que todos experimentamos a lo largo de nuestra vida. A medida que cumplimos años, vamos comprobando cómo se producen diferentes cambios en nuestro cuerpo, tanto a nivel interno como externo. En España se puede disfrutar en la actualidad con una de las esperanzas de vida más altas del mundo, si bien existen cinco hábitos que todos hacemos y que aceleran el envejecimiento.

No aplicar suficiente protección solar, no beber suficiente agua o mantener hábitos poco saludables como el tabaco son solo algunas costumbres que pueden contribuir a que aumente la velocidad con la cual envejecemos. El envejecimiento prematuro afecta tanto a la apariencia física como a la propia salud en general, razón por la cual es fundamental corregir algunos comportamientos que permitan disfrutar de una vida y apariencia más saludable. Dicho esto, conviene que conozcas los cinco hábitos que todos hacemos y aceleran el envejecimiento:

Exposición solar sin protección

Uno de los principales hábitos que aceleran el envejecimiento es la exposición solar sin protección, sobre todo en aquellos casos en los que se expone de forma excesiva. Diferentes estudios han apuntado a que los rayos ultravioleta (UV) dañan la piel, provocando la aparición de manchas, arrugas y otros signos de envejecimiento prematuro.

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Por esta razón, es imprescindible utilizar protección solar de forma regular, además de adoptar otras medidas de protección, como el uso de gorras o sombreros, o ropa de manga larga, ya que así se consigue prevenir posibles daños en la piel.

Falta de sueño

El sueño es fundamental para que exista una regeneración celular y reparación de los tejidos. Así lo recalca el Instituto de Medicina del Sueño, que insiste en que la falta de sueño crónica puede provocar un envejecimiento precoz, derivando en la aparición de ojeras, arrugas prematuras y piel opaca.

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Para evitarlo es necesario mantener una adecuada rutina de sueño, respetando los horarios para el descanso y asegurarse de disfrutar de un descanso reparador suficiente para así mantener una apariencia saludable y joven.

Fumar

Uno de los hábitos principales a eliminar para tratar de evitar el envejecimiento es fumar, ya que el tabaco tiene un efecto sobre la elastina de la piel, dando origen a arrugas prematuras. De hecho, se estima que el riesgo de arrugas de las mujeres fumadoras es de casi el triple con respecto a quienes no consumen tabaco, y el doble en el caso de los hombres.

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Más allá de los efectos de envejecimiento que provoca sobre la piel, el fumar está relacionado con otros problemas de salud de gravedad, como el cáncer y enfermedades cardíacas. Por lo tanto, debe eliminarse este hábito lo antes posible.

Falta de hidratación

La hidratación es fundamental para poder disfrutar de una piel sana y radiante. La falta de agua puede derivar en piel seca y arrugas más pronunciadas, pero también en una piel más apagada, además de poder influir negativamente en el envejecimiento y en el desarrollo de enfermedades crónicas.

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Por este motivo, numerosos estudios llevados a cabo a lo largo de los años han podido confirmar que es muy importante beber una cantidad suficiente de agua para poder disfrutar de una apariencia juvenil. Los expertos recalcan la necesidad de beber al menos dos litros de agua diarios.

Estrés

El quinto de los hábitos que todos hacemos y que no hacen más que acelerar el proceso de envejecimiento es el estrés. Cuando este se presenta de forma constante en nuestra vida, tiene consecuencias muy negativas que nos afectan a diferentes niveles, tanto a la salud en general como al propio envejecimiento prematuro. El estrés provoca la liberación de hormonas que pueden dañar la piel y el cabello, además de estar muy relacionado con otras enfermedades cardíacas.

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En este sentido, se recomienda practicar técnicas de gestión del estrés como el ejercicio físico, la meditación o el yoga, aunque también puede ser recomendable pasar tiempo al aire libre o en compañía de familiares o amigos. Todo ello tiene beneficios para la salud del corazón y para lucir más joven.

Otras recomendaciones para mantenerse joven

Más allá de evitar los hábitos mencionados, que aceleran el envejecimiento, existen una serie de recomendaciones y consejos que nos ayudan a mantenerse joven:

  • Dieta equilibrada y saludable: la alimentación es la base para poder disfrutar de un aspecto saludable y joven. Seguir una dieta equilibrada contribuye a prevenir el sobrepeso y la obesidad, entre otras enfermedades. Una recomendación es la de seguir una dieta mediterránea que esté basada en el suficiente consumo de frutas, verduras y proteínas magras, además de reducir el consumo de alimentos procesados, fritos y azúcar.
  • Ejercicio físico: incorporar a la rutina diaria algún tipo de actividad física adaptada a las características personales ayuda a mantenerse joven y a prevenir el sobrepeso y la obesidad. El ejercicio físico se encuentra asociado a la producción de hormonas que proporciona sensación de bienestar, reduciendo el estrés y contribuyendo a la conciliación del sueño. Trotar o caminar unos minutos al día es una buena rutina para cuidar la salud, pero también se puede practicar algún deporte con el que se disfrute.
  • Cuidar la postura: con el paso de los años, una mala postura al caminar o sentarse, puede llegar a tener consecuencias negativas sobre la salud, que pueden presentarse en forma de dolores de espalda.
  • Visita al médico: los chequeos médicos frecuentes son muy necesarios a medida que pasan los años. Consultar con el médico y hacerse exámenes de forma periódica ayudan a prevenir y atacar cualquier enfermedad, contribuyendo así a mantenerse más joven.