La trágica y súbita muerte del fiscal general del estado José Manuel Maza por una sepsis ha causado tal estupor, que incluso se han desatado diversas teorías de la conspiración que han enfadado a la Fiscalía. Sin embargo, a los especialistas en enfermedades infecciosas el caso dista de extrañarles. 

Noticias relacionadas

Según explica a EL ESPAÑOL el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital del Mar, Juan Pablo Horcajada, que no entra a valorar el caso personal de Maza al no conocer su cuadro clínico, "es completamente factible" morir por una sepsis en cuatro días. Ése es el tiempo que transcurrió desde que el fiscal se excusara por primera vez de una reunión de trabajo por encontrarse mal -lo que él pensaba que era una gripe- hasta que fallecía el sábado en la Clínica Bazterrica, un hospital calificado por expertos españoles de "uno de los centros de excelencia de Argentina". 

Horcajada señala que la sepsis es "el final" de un proceso infeccioso y que por supuesto puede matar y hacerlo en pocos días. "Es sibilina en algunos pacientes", explica el también portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Para este especialista, hay dos factores que pueden influir en que una enfermedad así acabe como en el caso de maza: el tiempo y la resistencia a los antibióticos. 

"Hay veces que se llega tarde y no es culpa de nadie", señala el médico. La mortalidad de la sepsis aumenta cada hora que pasa desde el inicio del cuadro, añade. Y tan sólo un retraso de 24 horas ya puede suponer que un paciente que pudiera haberse salvado fallezca. Hay que tener en cuenta, comenta, que no todos los enfermos de una infección grave acuden raudos al hospital y que "hay gente que es muy dura y aguanta mucho" sin acudir. 

Lo que Horcajada tiene claro es que una vez en un hospital, la sepsis no pasa desapercibida a los médicos. Desgraciadamente, en muchos casos acaba mal. De hecho, la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) cifra en 17.000 las muertes anuales por sepsis en España. 

"El problema es que la sociedad no es consciente y se le da menos importancia de la queque tiene", señala el especialista en infecciosas. "Se bombardea mucho sobre el cáncer y otras enfermedades y poco sobre las infecciones, cuyo manejo ahora encima enfrenta el problema de la resistencia a los antibióticos", añade Horcajada. 

La Organización Mundial de la Salud ha advertido que, si no se resuelve este asunto, en 2050 las muertes por infecciones de microorganismos resistentes a los antibióticos superarán a las del cáncer. Por supuesto, no se puede saber si fue el caso de Maza, pero se trata de un problema sobre el que, según este experto y también distintas sociedades científicas, no se está suficientemente concienciado. 

El proceso hospitalario cuando un paciente llega al hospital con sepsis es iniciar un "tratamiento empírico", según se sospeche cuál sea el "foco de la infección". Si no se sabe de dónde viene la infección -"algo que puede ocurrir"- se aplican antibióticos de amplio espectro, que abarcan todo tipo de patógenos. "Pero hay bacterias que no responden, bien porque no se haya llegado a tiempo o porque sean resistentes a estos medicamentos", concluye el experto del hospital catalán. 

Sin duda, fue el caso del fiscal Maza. Un médico español que prefiere no dar su nombre comenta a este diario que así se lo han confirmado colegas del hospital bonaerense donde intentaron salvarle la vida. "Fue una sepsis fulminante, con fracaso multiorgánico, shock séptico y coagulación intravascular diseminada", explica este facultativo, que señala que "aún no han llegado los cultivos de la sangre" que determinarán el patógeno exacto que acabó con la vida del fiscal.