La protagonista de las conversaciones de pasillo en Burgos es, en estos momentos, una mujer que responde a las iniciales M.I.A.

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A sus 64 años, ayer por la tarde dio a luz a un niño y una niña en el Hospital Recoletas, un centro privado de la capital burgalesa. Como ha declarado el propio centro hospitalario, se había sometido a un tratamiento de fertilidad en Estados Unidos y ésta es la segunda vez que pasa por las manos de los ginecólogos del centro, toda vez que ya dio a luz a una niña en 2011, cuando M.I.A. contaba con 58 años.

Sin embargo, tan pronto como surgió la inusual noticia, muchas dudas se han cernido sobre el horizonte de esta misteriosa madre y sus nuevos retoños. Según informaba esta mañana el Diario de Burgos, la niña que tuvo en 2011 fue declarada "en situación de desamparo" por la Audiencia Provincial de Burgos.

EL ESPAÑOL ha accedido a dicha resolución para tratar de reconstruir los hechos.

Cronología 

En 2012, la madre y su hija son enroladas en el Programa de Intervención Familiar de la diputación provincial, dirigido, según su definición, a "cualquier familia que esté atravesando una situación de crisis o conflicto en el ámbito familiar".

El primer informe de esta entidad señala que "en un primer momento se avanzó de forma lenta pero, en la actualidad, se observa un estancamiento en alguno de ellos y un claro retroceso en otros". Entre las preocupaciones de los responsables del programa estaba que "no se ha conseguido el objetivo de mejorar la higiene diaria de la niña, ni mejorar el contacto social de la menor, salvo en lo relacionado con los contactos intermitentes con algunos miembros de la familia extensa".

A partir de ahí, la madre se niega a que los responsables intervengan. Fue citada en dos ocasiones para continuar el Programa de Intervención Familiar, pero no compareció. Más adelante, recibió dos visitas en su domicilio pero no les dejó pasar más allá de la puerta. "De modo que, desde marzo de 2013 no ha sido posible continuar con el programa [...] iniciado dada la negativa de la madre".

Tras esto, los responsables del programa tratan de mantener un seguimiento de la situación de la niña. Detectan varios factores de riesgo: maltrato físico por el aislamiento de la menor, vestido inadecuado por acumulo de prendas e higiene deficitaria, negligencia psíquica por privación de aprendizaje y relaciones sociales típicas de su edad, en aquel momento, tres años.

Además, los inspectores incluyen factores de vulnerabilidad como la corta edad de la niña o su falta de visibilidad. "La madre tiene un entendimiento casi nulo de las necesidades apropiadas a la edad de su hija, no envía a la menor a la escuela a pesar de las indicaciones realizadas por los profesionales, impide las relaciones con iguales y los juegos propios de la edad".

Por todo ello, el juez decide declarar a la hija de M.I.A. en situación de desamparo y delega su guarda a Mensajeros de la Paz, un hogar de acogida.

¿Cómo lo financió?

Tres años después de todo esto, esta misma mujer resulta haber pasado por un proceso de fertilización in vitro en Estados Unidos que, según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, un ciclo de FIV tiene un precio aproximado de unos 12.400 dólares (11.700 euros), a los que habría que añadir los costes del viaje.

En enero de 2015, M.I.A. presentó un recurso de apelación contra la sentencia que fue desestimado seis meses después.