P. Fava
Publicada

Una nueva revisión científica que publica la revista Critical Reviews in Food Science and Nutrition resume 12 ensayos clínicos en humanos sobre los efectos cardiometabólicos de los arándanos silvestres que abarcan 24 años y cuatro países.

Los hallazgos son más consistentes para la función vascular, mientras que los resultados para la presión arterial, los lípidos en sangre y el control de la glucemia son prometedores. En la literatura clínica, las mejoras en la función de los vasos sanguíneos son uno de los hallazgos más consistentes.

Los ensayos incluidos en la revisión sugieren que los arándanos silvestres pueden contribuir a la función endotelial, la capacidad de los vasos sanguíneos para relajarse y responder a los estímulos, a veces en cuestión de horas tras una sola ración.

Los autores de la revisión explican que los arándanos silvestres aportan fibra y polifenoles que llegan al colon (solo entre el 5 % y el 10 % de estos compuestos se metabolizan o absorben en el intestino delgado) y son transformados por los microbios intestinales en metabolitos que pueden absorberse en la circulación sanguínea.

Los metabolitos microbianos también pueden representar hasta el 40 % de los compuestos activos en sangre después de consumir alimentos ricos en polifenoles como los arándanos silvestres. En un estudio clínico de seis semanas, los adultos que consumieron 25 gramos de polvo de arándano silvestre liofilizado diariamente aumentaron las especies beneficiosas de Bifidobacterium.

La ingesta de arándanos silvestres puede favorecer aspectos del rendimiento cognitivo en adultos mayores, incluida la velocidad de pensamiento y la memoria. Varios estudios muestran mejoras clínicas en la presión arterial, el control glucémico y marcadores lipídicos como el colesterol total, el colesterol LDL y los triglicéridos tras semanas de consumo de arándanos silvestres.

"Lo que hace extraordinarios a los arándanos silvestres es que contienen numerosos polifenoles y nutrientes, y no parecen ejercer sus beneficios para la salud a través de un solo mecanismo", explica Sarah A. Johnson, Profesora Asociada de la Universidad Estatal de Florida (Estados Unidos), nutricionista dietista registrada y autora principal del estudio.

"La evidencia sugiere que estas bayas podrían contribuir a múltiples vías biológicas relevantes para la salud cardiometabólica, desde la función vascular hasta la inflamación y el estrés oxidativo, con efectos que pueden variar de una persona a otra".

"Investigaciones recientes sobre el papel del microbioma intestinal en la determinación de sus beneficios para la salud son prometedoras y podrían ayudar a los investigadores a determinar maneras de apoyar el microbioma intestinal para potenciar sus beneficios".

La revisión describe varias vías que pueden estar involucradas, incluida la señalización del óxido nítrico que favorece una circulación saludable, las vías de inflamación y estrés oxidativo, el metabolismo de lípidos y glucosa, y las interacciones con el microbioma intestinal.