Cuando se acerca el momento de las vacaciones, a algunas personas les entran las prisas para intentar perder esos kilos de más que parecen haber hecho acto de presencia las últimas semanas. En estos casos, es habitual recurrir a una operación bikini exprés, pero esto conlleva riesgos.

Desde el blog de nutrición y belleza Paso de Dietas advierten de los peligros de la operación bikini, ya que "no deja de ser una dieta milagro más, que pretende conseguir una pérdida de peso rápida para llegar con unos kilos menos al verano, prometiendo buenos resultados casi sin esfuerzo y que acaba, casi siempre, en fracaso, bien sea a corto o largo plazo".

"Es un error pensar que debemos estar más delgados para lucir mejor", señala la dietista-nutricionista Ana Sánchez Morillas, creadora de Paso de Dietas. "Hay que estar más delgados para tener mejor salud" y añade que "el peso de una persona, su figura o en general su estado físico, no debería ser un objetivo, sino un estilo de vida".



Además, advierte de que tratar de perder mucho peso en poco tiempo es perjudicial para la salud, porque "esto se logra con estrategias muy drásticas que se traducen en pérdida de agua corporal y masa muscular y no en pérdida de grasa, que sería lo saludable". Además, durante la operación bikini suele haber restricción de alimentos o macronutrientes y, en consecuencia, hay una falta de nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del sistema.



Por otro lado, la experta alerta del conocido como "efecto rebote", es decir, cuando se deja de hacer la dieta, se vuelve a recuperar el peso "y unos cuantos kilos más", asegura, porque "el cuerpo no lo procesa como un cambio natural y vuelve a su peso inicial".



Además, Sánchez denuncia que, con este tipo de dietas, se juega con la salud tanto física como psíquica de la persona, pues la operación bikini plantea "objetivos irreales que, si no se consiguen, acaban afectando a la autoestima por no verse con el cuerpo deseado". De esta manera, continúa Sánchez, la pérdida de peso será "progresiva, segura y definitiva". Por otro lado, recuerda la importancia de "trabajar el amor propio para que la autoestima no dependa del peso que tengamos".

Época para empezar a cuidarse

Así, tal y como informa esta experta, el verano es una época "perfecta" para comenzar a cuidarse, mantenerse más activos y adquirir hábitos saludables que se puedan mantener a lo largo del año, y que repercutirán en una buena salud a largo plazo.



Con las altas temperaturas, según Sánchez, apetecen alimentos más frescos y menos calóricos. "En esta época, aumenta la variedad de frutas y verduras en el mercado, por lo que debemos aprovechar para comer más ensaladas, gazpachos, sopas frías, frutas, helados caseros; así resultará más fácil llevar una alimentación algo más ligera", detalla Sánchez, todo ello, continúa, "sin olvidar beber mucha agua para evitar la deshidratación por las altas temperaturas".



Además, subraya que "es buen momento para salir más a la calle y aprovechar las horas de luz", por lo que anima a hacer ejercicio al aire libre, en la piscina, caminar, montar en bicicleta o correr. Y es que, "para perder peso no hay que tener prisas", pues "el éxito reside en llevar una vida sana que garantice una buena salud física y mental, y dejar de lado las dietas estrictas y el ejercicio descontrolado".

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