Estos días, en plena pandemia mundial por el coronavirus Sars CoV-2, científicos e investigadores de los más diversos ámbitos se afanan por arrojar algo de luz sobre un nuevo virus que sigue planteando muchos interrogantes, desde su origen hasta la forma de propagación, o el tiempo que tardaremos en desarrollar una vacuna. En este contexto, los científicos también tratan de responder a una pregunta clave: ¿es posible que una persona pueda contaminarse al tocar unos cubiertos de acero inoxidable, envases de plástico o el propio dinero que utilizamos para comprar en el súper? 

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Las primeras investigaciones realizadas al respecto, desgraciadamente, parecen confirmar esta hipótesis: el virus puede permanecer estar presente en distintas superficies hasta tres días, como es el caso de los tenedores o las cucharas que utilizamos a menudo para comer. Así lo adelanta un nuevo estudio realizado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos que acaba de ser publicado en la prestigiosa revista The New England Journal of Medicine

Según el trabajo, que acaba de ver la luz, el coronavirus Sars CoV-2 podría estar presente en nuestros cubiertos de acero o en nuestras ollas y sartenes entre 13 y 72 horas. Así, en materiales plásticos como las botellas de leche o los envases de fruta que compramos en el supermercado, por ejemplo, entre dos y tres días. De acuerdo con la investigación, el virus podrías estar también presente hasta 24 horas en una cartulina y hasta cuatro horas en unas monedas de cobre. 

¿Esto quiere decir que si tocamos fomites (objetos contaminados) nos infectaremos automáticamente? No, la cosa no es tan fácil. De hecho, es posible que ya hayas tocado algún material contaminado y no haya pasado nada. Tal y como explica Marián García, farmacéutica y divulgadora, el Ministerio de Sanidad ya advirtió de que "la temperatura y la sequedad reducen progresivamente la resistencia del virus". Además, es posible que el virus que podemos encontrar en estas superficies no tenga la carga suficiente como para infectarnos.

"Ante el riesgo potencial y si por algún motivo aún tienes que trabajar fuera de casa, evita compartir objetos ajenos como móviles, bolígrafos, etcétera. Y si lo haces, recuerda extremar las medidas de higiene después", añade la especialista.

Los investigadores también han descubierto que, en principio, el patógeno es capaz de sobrevivir en aerosoles hasta tres horas. "Nuestros resultados indican que la transmisión de Sars Cov-2 en aerosol y fomites es plausible, ya que el virus puede permanecer en aerosoles durante varias horas y en superficies hasta varios días", se puede leer en las conclusiones del trabajo. O lo que es lo mismo: es posible que una persona infectada tosa o estornude y que el virus sobreviva en forma de gotículas algunas horas. Esto, sin embargo, no quiere decir que el virus se esté transmitiendo a través del aire, tal y como han advertido los científicos. 

No es la primera vez que un grupo de investigadores ha intentado calcular la capacidad de resistencia del coronavirus en distintas superficies. De hecho, en enero se publicó otro interesante trabajo en el que se intentaba calcular la capacidad de supervivencia del Sars CoV-2 en base al análisis de otros coronavirus como el SARS o el MERS. El trabajo, publicado en la revista Journal of Hospital Infection por virólogos alemanes estimaba que el número de horas que podría permanecer activo era aún mayor, pudiendo llegar hasta los nueve días en algunos casos.

Esta investigación también confirmaba que la inactivación del virus sobre los distintos materiales es tan sencilla como básica. Agentes desinfectantes como el etanol (alcohol), el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) y el hipoclorito de sodio son realmente efectivos contra el coronavirus y pueden acabar con él en menos de un minuto.

De esta forma, los hallazgos vienen a confirmar las recomendaciones de salud pública lanzadas hasta ahora por los especialistas y las distintas organizaciones médicas. Resulta de vital importancia usar precauciones similares a las de la gripe y otros virus respiratorios con el objetivo de prevenir la propagación del Sars Cov-2. Por eso conviene evitar el contacto cercano con personas que presenten síntomas, y hay que evitar tocarse la nariz, boca y los ojos, o estar fuera de casa cuando se esté enfermo. De igual manera, conviene toser o estornudar sobre el antebrazo y sobre un pañuelo desechable, y desinfectar los objetos y las superficies que se tocan a diario.