Pablo García Santos
Publicada
Actualizada

Las claves

En 2025 se alcanzó un récord sin precedentes: nunca antes un período de tres años había superado en promedio los 1,5 °C respecto a las del nivel preindustrial (1850-1900). El pasado año, además, fue el tercero más cálido desde que hay registro.

Los datos proceden del informe publicado este miércoles por el Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Plazo Medio (ECMWF, por sus siglas en inglés), que gestiona el Servicio de Cambio Climático y de Vigilancia Atmosférica de Copernicus.

El documento advierte que el límite de 1,5°C del Acuerdo de París para el calentamiento global podría alcanzarse a finales de esta década; es decir, más de una década antes de lo previsto, lo que supone una clara muestra de cómo el cambio climático se está acelerando.

La temperatura media de 2025 fue de 14,97 ºC, sólo 0,13 ºC por debajo de 2024, el más cálido registrado hasta la fecha. El récord de aquel año estuvo influido en gran medida por el fenómeno meteorológico de 'El Niño'.

Regreso de 'El Niño'

Su nombre más apropiado es 'El Niño-Oscilación del Sur' (ENSO, por su sigla en inglés), ya que no sólo se trata de un calentamiento del océano, sino que también incluye la parte oceánica y la atmosférica.

El último episodio empezó a manifestarse hacia junio de 2023. Todo apunta a que el próximo tendrá su comienzo en el presente año, pues su periodicidad oscila entre los tres y los siete años.

Pese a que no suele ser habitual en pleno invierno boreal, 'La Niña', que se formó en el Pacífico durante la segunda mitad de 2025, ya está dando muestras de un colapso inusualmente rápido.

Tal y como ha explicado el meteorólogo de eltiempo.es Mario Picazo, este debilitamiento se debe, en parte, a cambios en los patrones de viento sobre el Pacífico.

Aunque lo más notable es la presencia temprana de pulsos de viento del oeste, lo cual es un ingrediente clave para el desarrollo de 'El Niño'.

Otra señal clara es que, según sugieren las proyecciones más recientes, el Pacífico comienza a acumular calor de manera acelerada. De confirmarse la evolución de los modelos de predicción, el episodio de 'El Niño' podría desarrollarse en los próximos meses.

Las últimas predicciones apuntan a un inicio que podría tener lugar entre mayo y julio de este año. Y es que 'La Niña' podría desaparecer durante la primavera, aunque las aguas del Pacífico ecuatorial aún están más frías de lo normal.

Es probable que por lo menos hasta el final de la primavera no llegue la fase ENSO neutral, en la que ni 'El Niño' ni 'La Niña' permanecen activos. El episodio cálido no se producirá hasta que el verano del hemisferio norte.

Podría alcanzar una intensidad moderada o incluso fuerte en la segunda mitad del año, lo que afectaría de manera importante a la meteorología global en la última mitad de 2026.

De los más extremos

Todavía existe incertidumbre sobre el potencial que tendrá este fenómeno de 'El Niño'; hasta abril no se conocerán datos con una mayor fiabilidad. Aun así, ya hay algunos aspectos en los que recuerda al de 1997.

Aquel fue uno de los más extremos desde que hay registros, con anomalías de la temperatura superficial del Pacífico superiores a 3 ºC. Algunos estudios han alertado de que estos episodios podrían ser cada vez más frecuentes.

En 2026, España se oscurecerá por completo por un eclipse solar total, el primero en 100 años

La comparación con la de este año se basa en que podrían alcanzarse anomalías de temperatura similares. Pero no serán las únicas consecuencias de este episodio.

El profesor de Ingeniería forestal y Cambio global de la Universidad de Lleida Víctor Resco de Dios ha señalado, en declaraciones a SMC España, que el regreso de 'El Niño' catalizaría un previsible aumento de 1,7 ºC para 2027.

Aunque el próximo año podría ser incluso más cálido que el actual, en 2026 no se descarta que se registren valores similares a los de 2023 y 2025, pues la llegada de 'El Niño' se producirá tras un periodo de calentamiento sin precedentes.

También se espera que las temperaturas de mares y océanos puedan estar más cálidas de lo normal, lo que supone un añadido más a un mundo que cada vez es más cálido.

Además de las temperaturas, 'El Niño' tiende a provocar una redistribución de las precipitaciones. En regiones como la India podrían darse reducciones significativas, especialmente durante el monzón del suroeste, aumentando el riesgo de sequías.

También se prevén alteraciones en las lluvias de distintas zonas de América, África y Oceanía, con cambios en la actividad ciclónica y en los patrones atmosféricos de gran escala.

Este fenómeno, eso sí, también se suele relacionar con una menor actividad tropical en el Atlántico, lo que podría reducir la formación de huracanes.