En la película Marte (Ridley Scott, 2015) el astronauta Mark Watney, interpretado por Matt Damon, queda abandonado en el planeta rojo al darle por muerto sus compañeros de misión, la primera en conseguir que los humanos pisen la estrella. Contra todo pronóstico, el protagonista logra sobrevivir en un entorno absolutamente hostil y lo hace, entre otras cosas, porque consigue cultivar patatas y alimentarse con ellas. 

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Más allá de que la película -basada en el best seller del mismo título- presenta varios errores científicos -el más importante, que el hombre está aún lejos de conquistar Marte- ahora un experimento ha demostrado que había algo en lo que sí acertaban y es precisamente en la posibilidad de cultivar los tubérculos en ese entorno. 

El trabajo ha sido realizado conjuntamente por el Centro Internacional de la Patata (CIP, en Peru) y la NASA y comenzó el año pasado, cuando los científicos recogieron suelo del desierto de Atacama (en Chile) para intentar replicar las condiciones de Marte, ya que se considera que ese terreno es lo más parecido al suelo del planeta que se pueden encontrar en la Tierra. 

Actualmente se lleva a cabo la segunda parte del proyecto, en la que los investigadores han desarrollado una especie de caja -denominada CubeSat- para imitar las condiciones atmosféricas del planeta rojo. 

Imagen del CubeSat usado en el experimento. Centro Internacional de la Patata

Así, en ese espacio cerrado se registra la misma temperatura diurna y nocturna, la presión atmosférica y los mismos niveles de oxígeno y dióxido de carbono que en Marte. La siguiente fase del experimento consistió en comprobar si en ese entorno serían capaces de cultivar patatas, lo que hicieron con éxito. 

El tubérculo se dejó crecer hasta que sus raíces asomaron por encima de la tierra, lo que demuestra que la patata sería capaz de sobrevivir en el planeta. Los investigadores probaron con distintas variedades y fue una más frecuente en tierras subtropicales las que mejor creció. 

Por esta razón, los científicos creen que este experimento va más allá de comprobar si la hipótesis de Ridley Scott tiene visos de ser real. También servirá para saber cómo actuarán las patatas en regiones afectadas por el cambio climático.