Las noches de verano se han vuelto cada vez más difíciles. El calor no se va al anochecer, se queda pegado a las paredes y convierte el descanso en un reto para todos.
Pero no somos los únicos afectados. Según explican los expertos, el verano es también la época en la que más se multiplica la presencia de insectos.
Buscan comida y refugio en el interior de los hogares, sobre todo en zonas urbanas, donde aislarse del calor es su única manera de sobrevivir.
Llegada esta época, el experto en control de plagas Andreu García Anglés explica que los últimos veranos están siendo especialmente intensos.
En una intervención en el programa La Tarda, de Catalunya Ràdio aclaraba que este 2026 tendremos "un verano duro, como lo han sido los últimos. Venimos de un invierno y de un inicio de año muy lluvioso y en las últimas semanas hemos experimentado un aumento de temperatura muy brusco".
Sin embargo, más allá del calor, García insiste en que la prevención en casa es lo que verdaderamente marca la diferencia.
Y es que puede parecer algo obvio, pero en realidad el orden y la limpieza son las claves de esta conocida problemática.
Pues "como cualquier ser vivo, los insectos lo que buscan es alimentarse. Si les dificultamos el acceso a la comida, evitamos que proliferen", explica el experto, poniendo el foco en algo tan cotidiano como no dejar alimentos al aire o limpiar bien la cocina.
También insiste en la importancia de la basura en el día a día. "Es importante tirar la basura donde corresponde, utilizar las papeleras y no dejar restos de comida en la calle. Todos tenemos en la mente la imagen de una huelga de basuras con las ciudades llenas de ratas. Es un buen ejemplo de cómo la gestión de residuos es fundamental", recordaba García.
Sin embargo, explica que, aunque ver una cucaracha en casa genera alarma, no siempre es motivo de preocupación inmediata, ya que lo importante es la frecuencia con la que aparecen.
"Si es algo puntual, basta con eliminarla. Pero si es algo recurrente, puede haber un problema y conviene recurrir a profesionales", advertía.
El problema es que estos insectos saben encontrar su oportunidad. Se esconden en zonas cálidas, como la cocina, y aprovechan cualquier rendija.
"Pueden entrar en casa por la cocina o incluso por el motor de la nevera, y aunque se mantenga la limpieza, pueden llegar en productos como una bolsa de patatas", detalla el especialista, explicando que hay que estar más que prevenidos en esta época del año.
