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Las claves

Aguilar de Campoo, un Conjunto Histórico-Artístico, fusiona su imponente patrimonio arquitectónico con la riqueza medioambiental de su entorno, una combinación de historia y naturaleza que ha despertado un renovado interés turístico entre el público que busca una experiencia de interior no masificada.

El principal emblema de la localidad es su castillo medieval, una fortaleza cuyos restos visibles datan principalmente del siglo XII y que corona una peña rocosa a casi mil metros de altitud.

Desde esa posición, el baluarte ofrece unas vistas panorámicas excepcionales de la villa, conocida también como la capital del románico palentino, y a los pies de la fortificación se despliega un casco urbano repleto de iglesias medievales, casonas solariegas porticadas y el célebre Monasterio de Santa María la Real.

Pero más allá de toda esa riqueza monumental, que desde luego es extraordinaria y brilla como pocas, Aguilar de Campoo actúa como la puerta de entrada principal al Parque Natural de la Montaña Palentina.

Un santuario para los osos

Este espacio protegido es de vital importancia ecológica, ya que sirve de refugio natural para una de las poblaciones más estables de oso pardo cantábrico en la península ibérica. Aunque los plantígrados viven en total libertad y su avistamiento directo está estrictamente regulado para garantizar su conservación, la zona atrae a muchos entusiastas del ecoturismo.

Aclarar, antes que nada, que este "refugio" no corresponde directamente con unas instalaciones ni tampoco con un zoológico al uso, sino con un propio espacio protegido del parque natural donde los ejemplares viven en total libertad. Es un entorno natural y libre donde los osos pueden vivir con tranquilidad y control, siempre bajo supervisión de los expertos en el sector.

De hecho, la comarca ofrece un hábitat perfecto para esta especie gracias a sus densos bosques de robles y hayas, que suministran el alimento y la cobertura necesarios para que los grandes animales desarrollen su ciclo vital y completen su periodo de hibernación en cuevas recónditas de la sierra, sin riesgo a ser atacados o molestados por presencia humana.

Y para dar respuesta a esa demanda tan elevada, la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León gestiona centros de interpretación en los alrededores. Estos espacios cuentan con exposiciones permanentes dedicadas a la divulgación y protección del oso pardo, permitiendo a los visitantes comprender la importancia de este hábitat.

En resumidas cuentas, Aguilar de Campoo y sus alrededores, son el lugar perfecto para conocer de cerca al oso pardo cantábrico y también para sumergirse en un entorno medieval histórico.