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Las claves

No hace falta apuntarse a un gimnasio ni seguir rutinas imposibles para cuidar la salud después de los 60.

Y es que a veces, un gesto tan sencillo como salir a caminar puede marcar la diferencia.

De hecho, cada vez más especialistas coinciden en que mantenerse activo es una de las mejores inversiones para ganar años de calidad de vida.

La última evidencia científica llega de un estudio publicado en The Lancet Public Health, que ha analizado cómo influye el número de pasos diarios en la salud de los adultos.

Los investigadores concluyen que "identificaron más de 6.000 pasos al día como un umbral preliminar para reducir el riesgo de desarrollar limitaciones funcionales".

En otras palabras, superar esa cantidad diaria podría ayudar a conservar durante más tiempo la movilidad, la autonomía y la capacidad para realizar las actividades cotidianas sin ayuda.

Porque, según coinciden, el verdadero objetivo al cumplir años no es solo vivir más, sino vivir mejor.

Poder pasear, subir escaleras, cargar bolsas de la compra o levantarse de una silla sin dificultad son pequeñas acciones que, aunque en el día a día pasan desapercibidas, tienen un enorme impacto en la calidad de vida.

Además, los beneficios parecen aumentar con cada paso extra. El estudio señala que "encontraron que 7.000 pasos por día se asociaron con el mantenimiento o la mejora del rendimiento de las extremidades inferiores en el seguimiento de 1 año".

Es decir, caminar un poco más cada día puede contribuir a mantener la fuerza y la capacidad de movimiento de las piernas.

Por el contrario, el sedentarismo sigue siendo uno de los grandes enemigos del envejecimiento saludable.

La investigación también observó que, en personas mayores con dolor crónico, "dar 4.149 pasos o menos por día se asoció con un mayor riesgo de discapacidad funcional durante 2 años de seguimiento".

La buena noticia es que alcanzar los 6.000 pasos diarios es un objetivo perfectamente asumible para la mayoría de las personas.

No hace falta hacerlo de una sola vez. Basta con un paseo por la mañana, otro después de comer y una caminata al atardecer para cumplir este pequeño objetivo y cuidar la salud.