Hay niños que empiezan el cole con una sonrisa y otros con un nudo en el estómago.
El primer día de escuela puede ser emocionante, sí, pero también un pequeño torbellino de emociones.
Nervios, inseguridad y esa tristeza inevitable al separarse de mamá o papá, un momento difícil en el que, según los expertos, entran en juego los perros.
Cada vez más expertos en educación canina coinciden en algo que suena como si fuera una película. Y es que la compañía de los perros puede hacer que la vuelta al cole sea mucho más fácil para los más pequeños.
No hablamos solo de mascotas en casa, sino de perros de terapia entrenados para acompañar emocionalmente a los niños en ese momento clave.
Perros que ya han llegado a algunas escuelas pioneras, como fue en la Escola Lleó XII en Barcelona, donde una iniciativa pionera a través de la Fundación Affinity puso sobre la mesa un resultado que sorprendió a más de uno.
En la puerta del colegio, en ese instante que suele ser el más difícil del día, los niños se encuentran con perros tranquilos, cariñosos y perfectamente entrenados para recibirles con calma y ternura.
Al principio hay sorpresa. Luego curiosidad. Y en cuestión de segundos, algo que era tensión se convierte en acercamiento.
Los niños se agachan, los miran, les acarician el lomo o simplemente se quedan a su lado, como si ese pequeño contacto les diera la seguridad que necesitan para dar el paso.
Los veterinarios explican que no es casualidad. El contacto con los perros ayuda a reducir el estrés, baja la ansiedad y facilita que los pequeños se adapten mejor a situaciones nuevas.
Pero quizá lo más bonito de todo es lo que sienten las familias. Ver a sus hijos entrar al colegio más tranquilos, incluso ilusionados, cambia por completo la experiencia del primer día. Un alivio que al final acaba siendo compartido.
Y es que, aunque el colegio sea un paso importante en su crecimiento, no deja de ser una separación. Por eso, cualquier ayuda que aporte calma es bienvenida.
