Aguilar de Campoo se recorre mirando hacia arriba y hacia abajo: hacia el castillo que vigila la villa desde la roca y hacia un subsuelo calizo donde el agua ha tallado cuevas, galerías y formas imposibles.
Esta localidad del norte de Palencia conserva una de las estampas más completas de la Montaña Palentina. Palencia Turismo recuerda que fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1966 y la presenta como puerta del Geoparque Mundial UNESCO Las Loras.
El paseo por la villa tiene escala perfecta para hacerlo a pie. Puentes sobre el Pisuerga, plazas porticadas, calles de piedra, casonas blasonadas, antiguos arcos y edificios religiosos convierten el casco histórico en una ruta compacta.
La silueta dominante es el castillo de Aguilar de Campoo, levantado sobre una montaña rocosa. El folleto cultural municipal sitúa la fortaleza en lo alto de un peñasco, a unos 970 metros de altitud.
La fortaleza no está ahí por casualidad. La villa creció en un punto estratégico entre la Meseta y la montaña, con el río, los caminos y el relieve marcando su historia como lugar de paso, vigilancia y poder.
La Cueva de los Franceses
Turismo de Castilla y León destaca también el castillo, declarado Monumento Histórico-Artístico desde 1949, junto a otros hitos como el monasterio de Santa María la Real, la colegiata de San Miguel y la ermita de Santa Cecilia.
Ese conjunto explica por qué Aguilar no es solo una parada bonita. Su casco reúne románico, arquitectura nobiliaria, plazas porticadas y puertas medievales, con más de cien escudos y blasones repartidos entre casas y palacios.
La otra gran capa del viaje aparece al salir hacia Las Loras, un territorio compartido por Palencia y Burgos. La Red Española de Geoparques lo sitúa en la Cordillera Cantábrica, lleno de tesoros geológicos y paisajes singulares.
La percha subterránea está en la Cueva de los Franceses, uno de los recursos más llamativos del geoparque. Palencia Turismo la ubica en el Páramo de la Lora, dentro del espacio protegido del Valle de Covalagua.
El nombre de Covalagua ya da una pista del paisaje: cuevas y agua. Ese entorno forma parte del Geoparque Mundial UNESCO Las Loras y combina vegetación, calizas, surgencias, relieves kársticos y miradores naturales.
La Diputación de Palencia explica que la cueva tiene unos 1.000 metros de desarrollo, aunque el recorrido turístico alcanza 482 metros, con una profundidad máxima de 21 metros. La ficha actual avisa de cierre temporal por obras.
Su interés está en la acción lenta del agua sobre la roca caliza. Estalactitas, estalagmitas, columnas y coladas convierten el interior en una especie de archivo mineral, donde el tiempo trabaja a una velocidad casi imperceptible.
El Geoparque Las Loras refuerza esa lectura científica. Su territorio está dominado por altos páramos y cerros testigo, separados por cañones fluviales que dibujan un mosaico de estepas, praderas y bosques.
