J. Rodríguez
Publicada
Las claves

Durante años se ha pensado que los gatos son animales completamente independientes y capaces de adaptarse a cualquier vivienda sin demasiadas exigencias.

Sin embargo, cada vez más veterinarios alertan de que muchas casas no están preparadas para cubrir sus necesidades reales, algo que puede aumentar su estrés y afectar a su bienestar diario.

El veterinario Carlos Gutiérrez explica que "gatificar" el hogar no consiste en llenar la casa de accesorios caros, sino en crear espacios pensados para que el gato pueda esconderse, observar, jugar, descansar y moverse con seguridad.

Según detalla, incluso en pisos pequeños es posible construir un entorno mucho más estimulante para ellos. Uno de los elementos más importantes son las ventanas. Para los gatos, observar el exterior funciona como una especie de entretenimiento constante.

Por eso recomienda asegurar siempre las ventanas con redes resistentes y crear zonas cómodas donde puedan tumbarse al sol, mirar pájaros o descansar mientras observan el movimiento de la calle. Las alturas también juegan un papel clave.

Estímulos nuevos

Los árboles rascadores con diferentes niveles permiten a los gatos controlar mejor su entorno y sentirse más seguros. Además de servir como zona de descanso, estos muebles facilitan el acceso a lugares elevados donde el animal puede refugiarse y vigilar la actividad de la casa desde arriba.

Otro aspecto esencial son los escondites: armarios abiertos, rincones tranquilos o pequeños huecos protegidos ayudan a reducir el estrés felino.

Carlos Gutiérrez recuerda que los gatos buscan constantemente espacios donde ocultarse, especialmente aquellos que conservan el olor de sus cuidadores, ya que eso les aporta seguridad y tranquilidad.

El juego y la exploración diaria también resultan fundamentales. El veterinario apuesta por túneles, cajas de cartón, recorridos improvisados detrás de muebles y juguetes rotatorios que cambien con frecuencia.

Según explica, introducir pequeñas modificaciones en casa puede convertirse en un enorme estímulo mental para un gato doméstico. Los rascadores repartidos por distintas estancias son igualmente importantes.

Muchos problemas relacionados con arañazos en sofás o muebles aparecen porque el animal no dispone de suficientes alternativas adaptadas a sus necesidades naturales de marcaje y desgaste de uñas.

La alimentación enriquecida es otro de los recursos recomendados. Utilizar bolas dispensadoras, comederos interactivos o sistemas que obliguen al gato a "trabajar" para conseguir comida favorece su actividad física y mental.

Eso sí, el experto recuerda que estos sistemas requieren paciencia y un periodo de aprendizaje gradual. Por último, el descanso tiene un papel protagonista.

Los gatos necesitan múltiples zonas cómodas repartidas por la vivienda, desde camas abiertas hasta mantas o transportines accesibles. Dejar el transportín siempre montado ayuda además a que no lo relacionen únicamente con visitas al veterinario y situaciones negativas.