J. Rodríguez
Publicada
Las claves

El color del pelaje de un gato siempre despierta curiosidad entre quienes conviven con felinos. Más allá de la estética o las supersticiones, algunos veterinarios sostienen que ciertos rasgos físicos pueden estar relacionados con comportamientos concretos e incluso con determinadas condiciones de salud.

El veterinario Carlos Gutiérrez, divulgador del canal Mascotas y Familias Felices, explica que el aspecto externo de un gato puede ofrecer pistas interesantes sobre su personalidad. Aun así, insiste en que no existen reglas absolutas y que cada animal desarrolla un carácter único.

Entre todos los casos, los gatos blancos son los que más preguntas generan. Durante años se ha extendido la creencia de que todos estos felinos nacen sordos, algo que el especialista desmiente rotundamente. Según aclara, la relación entre pelaje blanco y sordera existe, pero no afecta por igual a todos.

La clave está en la genética. El gen responsable de que un gato tenga el pelaje completamente blanco también se asocia con los ojos azules y con una mayor probabilidad de sordera. Sin embargo, el riesgo cambia mucho dependiendo del color de los ojos del animal.

Carlos Gutiérrez señala que los gatos blancos que no tienen ojos azules rara vez presentan sordera. En estos casos, el porcentaje se sitúa únicamente entre un 10% y un 20%, una cifra muy alejada de la creencia popular que considera sordos a todos los felinos blancos.

Genética felina

La situación cambia cuando el gato es completamente blanco y además tiene ambos ojos azules. Según explica el veterinario, en estos animales las probabilidades de sordera aumentan considerablemente y pueden alcanzar entre un 60% y un 80% de los casos observados.

Aun así, el experto recuerda que estas cifras representan tendencias generales y no determinan la vida de cada gato concreto. Muchos felinos blancos con ojos azules disfrutan de una vida completamente normal y desarrollan una convivencia excelente con sus familias humanas.

El veterinario también aprovecha para desmontar otros prejuicios habituales relacionados con el color del pelaje. Por ejemplo, asegura que los gatos negros suelen ser especialmente cariñosos, sociables y muy expresivos, aunque todavía arrastran supersticiones relacionadas con la mala suerte o la brujería.

Precisamente esas creencias hacen que muchos gatos negros permanezcan más tiempo en refugios esperando adopción. Por ello, Gutiérrez insiste en la importancia de elegir mascota de forma responsable y basándose únicamente en el vínculo emocional que surge con el animal.

El especialista concluye recordando que el color del pelaje nunca debería determinar una adopción. Más allá de estadísticas y curiosidades genéticas, cada gato posee una personalidad propia que termina convirtiéndolo en un compañero único dentro de cualquier hogar.