Publicada
Las claves

España está en números rojos ecológicos. Según los cálculos de Global Footprint Network, ayer viernes nuestro país alcanzó su límite ecológico para este año, es decir que ya ha consumido todos los recursos naturales disponibles para 2026.

Por lo tanto, en apenas 142 días ha vaciado toda la disponibilidad de superficie biológicamente productiva dentro del territorio. En consecuencia, a partir de ahora, debe recurrir a recursos externos para mantener su nivel de actividad.

Preocupa a la comunidad científica lo pronto que se ha alcanzado el límite ecológico en este 2026, puesto que en 2023 aguantó con sus propios medios hasta agosto.

Baja densidad de la población, una de las claves de Suecia

Mientras que España está en serios problemas para ser autosuficiente a nivel ambiental; Suecia, país miembro de la Unión Europea, ha sido capaz de enfocar sus objetivos económicos de tal manera de que a estas alturas del año su biocapacidad supera su huella ecológica.

Es el único país europeo, según el informe, que aún puede seguir explotando sus recursos naturales durante el año antes de tener que recurrir a medios externos. Otros países como Ecuador, Nicaragua, Perú o Gabón también mantienen una huella positiva a finales de mayo.

Eso sí, es Honduras el país del mundo que más tiempo aguanta con su propio ecosistema natural, ya que no entrará en pérdida ambiental hasta el 22 de diciembre de este año.

¿Y por qué Suecia es el país con mayor capacidad biológica de Europa? El país escandinavo está cubierto en su mayoría por bosques y, sumado a que tiene una densidad de población muy baja (25 habitantes por metro cuadrado), consiguen que sus árboles, agua dulce y suelo productivo regeneren por sí solos.

Además, desde Estocolmo apuestan por las energías renovables, por lo que apenas queman combustibles fósiles para producir electricidad. Sin olvidar que, aunque talan millones de árboles para alimentar a su industria de la madera, están obligados por ley a plantar más de los que cortan.

España, por su parte, consume como si necesitase dos planetas y medio; mientras que el mundo en su conjunto lo hace como si necesitara 1,8 unidades de planeta.

Una de las soluciones para proteger la huella ecológica del país sería cambiar de arriba a abajo el modelo productivo del sector primario. Algunas acciones concretas que se podrían llevar a cabo son decir adiós al riego por inundación en favor de sistemas de goteo inteligente, fomentar la agricultura regenerativa, reforestar con especies autóctonas resistentes a la sequía y reutilizar el agua.