La menopausia suele relacionarse con sofocos, cambios de humor o problemas para dormir. Sin embargo, existen otros síntomas mucho menos conocidos que afectan a miles de mujeres y que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidos incluso durante años.
La ginecóloga Rocío Belda, especialista en salud hormonal femenina, ha puesto el foco en uno de los signos más habituales y menos identificados de esta etapa: la conocida como "niebla mental". La experta lo ha explicado en el podcast Tus amigas las hormonas.
Según Belda, muchas pacientes llegan a consulta convencidas de que atraviesan una etapa de estrés o agotamiento extremo, cuando realmente lo que experimentan está relacionado directamente con los cambios hormonales propios de la perimenopausia y la menopausia.
La especialista explica que esta sensación suele describirse como una dificultad constante para pensar con claridad. Algunas mujeres sienten que procesan más lentamente la información o que tienen la mente "espesa", incluso después de haber descansado correctamente durante toda la noche.
La doctora señala que el problema aparece con tanta frecuencia que le sorprende que todavía exista tan poca información sobre ello. Muchas mujeres creen que sus despistes cotidianos o la falta de concentración son simples consecuencias del cansancio acumulado.
Confusión e insomnio
Entre los ejemplos más habituales aparecen olvidos diarios aparentemente pequeños, como no recordar dónde se han dejado las llaves, confundirse al hablar o experimentar la sensación de estar funcionando mentalmente más despacio de lo habitual.
Belda compara esta situación con la sensación de llevar varios días trabajando sin descanso. Una percepción que genera preocupación en numerosas pacientes porque sienten que han perdido agilidad mental de manera repentina y sin explicación aparente.
Además, la especialista relaciona esta niebla mental con otro síntoma muy frecuente durante la menopausia: el insomnio de mantenimiento. No se trata de problemas para quedarse dormida, sino de despertarse de madrugada y no lograr descansar correctamente después.
Muchas mujeres, explica la ginecóloga, se despiertan sobre las tres de la mañana sin sufrir sofocos ni otros síntomas clásicos asociados a la menopausia. Esa interrupción constante del sueño termina afectando directamente al rendimiento cognitivo y emocional diario.
La experta insiste en que comprender lo que sucede en el cerebro durante esta etapa resulta fundamental para reducir la ansiedad que producen estos síntomas. Saber que existe una explicación hormonal ayuda a muchas pacientes a afrontar mejor el proceso.
Durante el episodio completo del podcast también se abordan otros temas relacionados con la salud hormonal femenina, como la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico y los hábitos que pueden mejorar el bienestar físico y mental durante la menopausia.
