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La costa de África vuelve a mirar hacia el subsuelo. Costa de Marfil ha anunciado un nuevo yacimiento de hidrocarburos en aguas profundas, un hallazgo que refuerza sus ambiciones de convertirse en potencia energética regional y exportador de gas.
El descubrimiento, bautizado Calao South, procede del pozo exploratorio Murene South-1X, perforado por Eni en el bloque marino CI-501, en asociación con la compañía petrolera Petroci Holding y bajo la supervisión del Ministerio de Minas, Petróleo y Energía marfileño.
Los recursos identificados en los bloques CI-501 y CI-205 ascienden a unos 1.400 millones de barriles de petróleo, una estimación que situaría este hallazgo como el segundo mayor del país, por detrás del megacampo offshore Baleine.
La perforación alcanzó 5.000 metros de profundidad, en aguas oceánicas a unos 2.200 metros aproximadamente, y encontró crudo ligero, gas natural y condensados en arenas cenomanienses de calidad, con un intervalo portador de hidrocarburos de unos cincuenta metros.
70.000 barriles diarios
Eni, en Costa de Marfil desde 2015, opera el bloque CI-501 con participación del 90%, mientras que Petroci conserva el 10%, reparto que refleja la apuesta del Gobierno por atraer capital extranjero sin renunciar al control estratégico.
Para el Gobierno de Abiyán, el descubrimiento consolida el potencial del gas marfileño y blinda el suministro para generación eléctrica, en un país que utiliza el recurso como pilar del sistema y aspira a exportar excedentes a la región.
El yacimiento se integra en el canal Calao, una estructura geológica donde Eni ya había anunciado recursos significativos, y prolonga la racha exploratoria que arrancó con el campo Baleine, la mayor acumulación de hidrocarburos jamás localizada en aguas marfileñas.
Baleine produce más de 70.000 barriles diarios de crudo y decenas de millones de pies cúbicos de gas, cifras que la compañía italiana espera incrementar con fases adicionales, reforzando el peso del país en el mapa energético africano.
En este contexto, Calao South no solo suma volumen, sino que diversifica reservas y permite planificar sinergias de infraestructura energética entre los bloques CI-501 y CI-205, reduciendo costes unitarios de producción y acelerando el retorno de las inversiones offshore.
Fuentes oficiales subrayan que la evaluación del pozo incluirá pruebas de producción desde la columna de perforación para determinar caudales sostenidos y calidad de los fluidos, un paso imprescindible antes de definir el esquema de desarrollo comercial del yacimiento.
Los defensores del proyecto sostienen que los ingresos del gas y el crudo offshore pueden financiar la transición si el Gobierno refuerza la transparencia, asegura fiscalidad estable y distribuye renta de los recursos de forma inclusiva, evitando desigualdades estructurales.
Con Calao South, el país confirma que su cuenca sedimentaria guarda sorpresas. La incógnita ahora es si este petróleo servirá para alimentar la sed global de combustibles fósiles o también para apuntalar un desarrollo más equilibrado para los marfileños.
