Las claves
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Reino Unido se ha propuesto recuperar un ecosistema entero que se perdió hace más de un siglo frente a sus costas con un proyecto insólito. El país va a hundir unas grandes estructuras en el mar del Norte con la capacidad de devolver la vida a esas aguas.
El plan consiste en sumergir 20 cubos-arrecife de 6.000 kilos cada uno, diseñados con materiales alternativos al hormigón tradicional. En estas estructuras, resistentes al agua salada y con menor impacto climático, donde pueden asentarse miles de organismos.
Dentro de cada uno de estos bloques se han introducido parte de las 4.000 ostras nativas europeas destinadas a esta fase del proyecto. Además, se han liberado más de 35.000 ejemplares juveniles adheridos a conchas y se han depositado 40 toneladas de conchas de vieira reutilizadas.
La clave del proyecto reside en el papel ecológico de las ostras. Estos animales funcionan como auténticos filtros naturales capaces de procesar hasta 200 litros de agua al día, mejorando notablemente la calidad del agua.
Pero además, los arrecifes de ostras crean refugios y zonas de cría para numerosas especies como peces, cangrejos o gambas. Su desaparición provocó la pérdida de una compleja estructura natural esencial para la biodiversidad costera británica.
Ostras limpiadoras
Desde la Zoological Society of London, entidad responsable del proyecto, destacan que estas estructuras no solo buscan recuperar la especie, sino también reconstruir hábitats completos. La responsable Celine Gamble subrayó que las ostras son fundamentales para mantener el mar saludable.
El diseño de los cubos responde también a experiencias previas. En 2023, un intento similar frente a Whitburn fracasó parcialmente tras varios temporales, incluida la borrasca Babet, que dispersaron el material depositado semanas después de su instalación.
Aprendiendo de ese episodio, los nuevos bloques actúan como anclajes físicos y biológicos en un entorno especialmente vulnerable a condiciones meteorológicas extremas. Su estabilidad permitirá que el ecosistema tenga más posibilidades de consolidarse con el paso del tiempo.
La ecóloga marina Ashleigh Tinlin-Mackenzie destacó que esta iniciativa abre una nueva vía en la restauración ambiental marina. Según explicó, no se trata solo de reintroducir una especie, sino de reconstruir un sistema completo más resistente y rico en vida.
Con este ambicioso proyecto, Reino Unido apuesta por soluciones innovadoras para revertir décadas de degradación ambiental y devolver al mar del Norte parte de su riqueza ecológica perdida.
