Publicada

Las claves

Un equipo de investigadores españoles liderados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desvelado el verdadero funcionamiento y uso de los lagos de la Antártida.

El comportamiento del agua subterránea del continente helado ya no es ningún misterio gracias a este nuevo estudio. El hallazgo, realmente, es sumamente interesante porque rompe la idea de que los lagos antárticos son cápsulas de tiempo aisladas. En realidad, funcionan como un sistema interconectado que nos da pistas clave sobre el futuro del planeta.

La investigación en cuestión, realizada principalmente en la Isla Decepción, demuestra que estos lagos no son masas de agua sin ningún tipo de conexión entre sí: todos forman parte de una red conectada con el océano a través del subsuelo y tienen un origen volcánico.

A pesar de estar en cráteres cerrados y separados físicamente del mar, el agua se filtra por el terreno volcánico poroso. Este sistema de filtración permite que los lagos mantengan sus niveles y composición a pesar de las condiciones extremas de evaporación o congelación.

El funcionamiento de los lagos de la Antártida al descubierto.

La Antártida cambia para siempre

Al descubrir que estos lagos están conectados con el mar bajo tierra, gracias a los expertos, ahora sabemos que no son inmunes al aumento del nivel del océano. Si el mar sube, la presión bajo tierra cambia y puede empujar agua salada hacia estos lagos de agua dulce, alterando ecosistemas que han estado estables durante milenios.

Y lo curioso es que estos lagos contienen sedimentos que son como un libro de historia. Ahora que comprendemos cómo se oxigenan y se rellenan a través de las mareas, los científicos pueden estudiar con sumo detalle los datos del pasado que quedaron atrapados en el fondo del lago, y lo mejor es que no puede haber contaminaciones actuales que manchen los resultados.

De modo que, a través de eso, podemos conocer temperaturas antiguas, niveles de CO2 de épocas anteriores, etc. Es un punto de referencia extraordinario para comprender en qué estado estaba el planeta antes a muchos niveles en comparación con ahora mismo, que se dirige a un punto crítico.

Aunque parezca lejano, porque todavía no estamos en ese punto y el planeta aún no está preocupado, entender cómo se mantienen las reservas de agua dulce en condiciones extremas es vital para la seguridad hídrica global.
El mecanismo de filtración descubierto en la Isla Decepción podría aplicarse para entender mejor los acuíferos costeros en otras partes del mundo que sufren por la sequía. Así que, de algún modo, este estudio del CSIC encabezado por el investigador Jorge Jódar es vital y hasta revolucionario.