J. Rodríguez
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Las claves

La NASA ha confirmado la caída de un meteorito en Estados Unidos tras un espectacular fenómeno registrado en la mañana del martes. El suceso provocó una potente explosión audible a cientos de kilómetros de distancia.

El evento tuvo lugar sobre el estado de Ohio alrededor de las nueve de la mañana, cuando un meteoro penetró en la atmósfera terrestre. La onda expansiva generada se dejó sentir ampliamente, sorprendiendo a miles de residentes.

El estruendo no se limitó a una zona concreta. Vecinos de ciudades como Cleveland informaron del impacto sonoro, que también fue percibido en Pittsburgh, en el estado de Pennsylvania, e incluso en áreas del estado de New York.

Según explicó un portavoz de la NASA, el objeto fue detectado cerca del condado de Medina County. La sensación entre la población fue de desconcierto total, con testimonios que comparaban el ruido con una explosión o un trueno prolongado.

El meteoro viajaba a una velocidad aproximada de 72.000 kilómetros por hora. Aunque impresionante para estándares humanos, los expertos subrayan que se trata de una velocidad relativamente habitual en este tipo de fenómenos espaciales.

Un objeto pequeño

En cuanto a sus dimensiones, la NASA estimó que el objeto medía unos dos metros de diámetro y pesaba cerca de seis toneladas. Aun así, se clasifica como un asteroide pequeño dentro de la escala astronómica habitual.

Los datos apuntan a que el meteoro fue visible por primera vez sobre el Lake Erie. Desde allí avanzó hacia el sureste antes de fragmentarse sobre Valley City, generando múltiples restos de menor tamaño.

El National Weather Service respaldó esta hipótesis mediante datos satelitales, confirmando que el estruendo correspondía a la entrada del meteoro en la atmósfera terrestre.

A pesar del impacto acústico, las autoridades no han confirmado el hallazgo de restos significativos. Los expertos señalan que la mayoría del material se desintegra al atravesar la atmósfera debido a las altísimas temperaturas generadas.

No obstante, existe la posibilidad de que pequeños fragmentos hayan alcanzado el suelo. Estos restos, conocidos como meteoritos, suelen ser difíciles de localizar y rara vez causan daños materiales o personales relevantes.

Los meteoros, popularmente llamados estrellas fugaces, se producen cuando fragmentos de roca espacial entran en la atmósfera a gran velocidad. La fricción genera luz intensa y, en ocasiones, explosiones como la registrada en este caso.

Según estimaciones científicas, cada año caen a la Tierra alrededor de 17.000 meteoritos. Sin embargo, la mayoría pasan desapercibidos, lo que convierte episodios como el de Ohio en fenómenos tan llamativos como poco frecuentes.