Las claves
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En cuestión de 20 años el lince ibérico ha mejorado su situación en España de manera drástica. De estar al borde de la extinción, la especie ha pasado a tener 2.400 ejemplares campando por la península Ibérica. Y su crecimiento continúa.
Algunas zonas de nuestro país habían dicho adiós a esta especie hace unas cuantas décadas y ahora está volviendo. Este es el caso de Zaragoza donde este martes daban la bienvenida a una pareja de linces ibéricos después de perderlos hace 40 años.
Hace cuatro décadas que la especie no forma parte de la fauna del valle del Ebro, pero ahora Windtail y Winx han vuelto para repoblar la zona. Estos ejemplares han llegado desde los centros de cría en cautividad de Silves, en Portugal, y el Acebuche, en Doñana.
Desde esta semana viven en un cercado de casi dos hectáreas en la finca Acampo Armijo, en Torrecilla de Valmadrid. Ahí se aclimatan para ser liberados un mes después de forma definitiva en ese paraje cerca de Zaragoza, tal y como explica Heraldo.
La zona en la que volverá a campar el lince ibérico mide 27.500 hectáreas y los expertos la consideran un lugar ideal para esta especie. Dispone de hábitat y existe abundancia de conejos, el animal que el lince suele cazar. La especie es, además, muy deseada.
Reintroducción en el noreste
Los 16 municipios de la cuenca de Huerva han respaldado de forma unánime la reintroducción de este icónico animal de la fauna española. La pareja de linces ha mostrado ser compatible y sólo tiene un año de vida.
Durante el primer mes dentro del cercado tendrán la oportunidad de afinar su técnica para cazar conejos en la naturaleza. En cualquier caso, Windtail y Winx son sólo la primera pareja, después de su suelta introducirán a otra más en el cercado.
Hasta el verano se irán introduciendo parejas para realizar el primer año de reintroducción de la especie en Zaragoza. Cada ejemplar llevará un dispositivo GPS para facilitar el seguimiento. Pero aquí no terminarán los esfuerzos por expandir al lince en la zona.
"La previsión es que lleguen anualmente otras cuatro parejas hasta 2029 para intentar asegurar su asentamiento en el noroeste peninsular y garantizar su expansión", explica Heraldo. La inversión comprometida hasta la fecha asciende a 1,1 millones de euros.
Pero, de ellos, hasta 920.000 euros proceden de fondos europeos de recuperación y el resto, del Gobierno de Aragón. El proyecto de la reintroducción de esta especie también cuenta con financiación privada, entre ellos el grupo aragonés Samca y Repsol.
