Las claves
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Las falleras representan una de las imágenes más típicas de esta fiesta que reúne cada año a miles de personas en Valencia. Además del traje regional y el aderezo de joyas, lo más característico es su peinado con moños, acompañado también de tres peinetas.
El impacto que tiene este peinado en el cabello de las falleras puede conllevar ciertos problemas, como consecuencia de la tensión constante que se ejerce sobre el pelo durante días seguidos, el uso prolongado de horquillas metálicas y la aplicación de lacas.
En el caso de no tomar precauciones, es posible que se inflame el cuero cabelludo e incluso podría causar alopecia por tracción, como se conoce a la pérdida de pelo que se produce cuando se le somete a un exceso de tensión que dañe las unidades foliculares.
Este fenómeno no sólo afecta al peinado fallero, sino que también puede aparecer en personas que llevan de manera habitual trenzas extremadamente apretadas, coletas muy tirantes o recogidos similares, como sucede en determinadas disciplinas de danza.
Las zonas que se suelen ver más afectadas de la cabeza son la frontal y la parietal, puesto que es donde el peinado tiene sujeción y provoca la tensión de los pelos. Este tipo de alopecia es más frecuente en mujeres.
Medidas preventivas a adoptar
Aunque para evitar estos riesgos no es imprescindible renunciar a este tipo de peinado tradicional, sí que se deben adoptar algunas medidas preventivas con las que el cuero cabelludo no se vea tan afectado.
Lo más alarmante en este sentido es la tensión continua que el peinado ejerce sobre la raíz del cabello, puesto que para lograr la forma característica de los rodetes laterales y las trenzas, el pelo se estira con bastante fuerza desde la zona de nacimiento.
Precisamente esta tracción que ejerce el propio peinado sobre el cuero cabelludo es la que puede generar inflamación a nivel del folículo en la raíz del pelo y, a fuerza de mantenerse, puede acabar haciendo que el pelo se pierda.
Así lo ha asegurado, en declaraciones a EFE, el cirujano capilar Ignacio Sevilla, quien también ha advertido que la inflamación puede hacer que el tejido se repare formando una micro cicatriz. Cuando eso ocurre, el pelo que se ha perdido ya no vuelve a salir.
Para reducir los riesgos, el especialista recomienda evitar una tensión excesiva al realizar el recogido, utilizar productos fijadores de buena calidad que resulten menos agresivos para el cuero cabelludo y optar, cuando sea posible, por horquillas que incorporen recubrimientos protectores.
Otra manera de evitarlos es empleando accesorios que aporten volumen al moño sin necesidad de tensar tanto el cabello. Existen piezas con forma de 'donut' que permiten crear recogidos voluminosos con menos pelo y menos tracción.
No todos los cabellos reaccionan igual ante estos peinados tradicionales. Como apunta Sevilla, el pelo fino o muy lacio suele necesitar más tensión para mantener la forma, lo que puede hacer que aumente el riesgo de tracción.
Los postizos que se usan para tener más volumen tampoco suelen causar alergias ni irritaciones, puesto que no suelen estar en contacto directo con el cuero cabelludo. No obstante, su peso puede incrementar la tensión si no se distribuye correctamente.
Cuando acaban las Fallas y se retira el peinado, es normal notar cierta caída del cabello, según señala Sevilla, que aclara que este fenómeno suele ser normal y se debe principalmente al daño mecánico acumulado durante días.
Hay ciertas señales que deberían alertar a quienes las padecen. Por ejemplo, si aparece enrojecimiento en la zona frontal o en los laterales del cuero cabelludo, o si la caída del cabello se prolonga más allá de dos o tres semanas, es recomendable acudir a un especialista.
