J. Rodríguez
Publicada

Las claves

No sólo el visón europeo está en peligro de extinción, sino que su situación se considera crítica: España es uno de sus últimos bastiones y, a pesar de ello, se calcula que tan solo viven aquí 142 ejemplares. La especie se encuentra en sus horas más bajas.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) reconoce en su página web que "España ostenta una gran responsabilidad en la conservación de esta especie a nivel global, ya que sólo sobreviven tres subpoblaciones en el mundo".

Todavía quedan en el noroeste de Europa —en zonas pequeñas de Rusia y Estonia—, en el sureste —en Rumanía y Ucrania— y en la Europa occidental —el norte de España y el suroeste de Francia—. En todas estas regiones la población ha caído drásticamente.

Se estima que la reducción del área de distribución del visón europeo es superior al 95% desde mediados del siglo XIX. Para evitar su desaparición, España cuenta con una Estrategia nacional de conservación aprobada en 2005 que se reforzó en 2008.

Este programa libera entre 20 y 30 crías anualmente en la parte alta de la cuenca fluvial del Ebro: en territorios de Álava, Guipúzcoa, Vizcaya, Navarra, La Rioja, Burgos, Soria y en el sector noroccidental de Zaragoza. Pero los últimos sondeos alertan a los expertos.

Una llamada de atención

En la última revisión efectuada para estimar el número de visones europeos en España se encontró la existencia mínima de 87, de los cuales 50 eran hembras y 37, machos. Esto dio la posibilidad a los científicos de estimar una población entre los 130 y los 157 individuos.

La estimación final fueron esos 142 visones europeos en España que, además, intentaron cartografiar. "Supone una importante llamada de atención sobre la necesidad de intensificar las actuaciones en curso para revertir la tendencia regresiva de este mamífero".

Actualmente, España está actuando a través de los conteos de individuos, el impulso de la cría en cautividad de estos animales y también luchando contra el visón americano. Una especie invasora que está amenazando a nuestros visones europeos autóctonos.

Tanto el MITECO como las comunidades autónomas están colocando trampas selectivas para el visón americano y, sobre todo, en las zonas en las que ambos animales pueden coincidir. "El objetivo debe ser mantener el control que ya se ejerce, e ir intensificándolo".

Diversos proyectos están trabajando en la cría de esta especie europea y se espera que en los próximos años la recuperación de estos animales reciba un fuerte empujón.