J. Rodríguez
Publicada

Las claves

Algo sucede con las tortugas marinas. Los biólogos han observado que estas criaturas cada vez se reproducen más jóvenes, menos y con unas puestas de huevos muy reducidas. Este cambio ha quedado recogido en un estudio científico reciente.

Los investigadores hicieron un seguimiento de individuos de esta especie durante casi 20 años y han observado una disminución sostenida de la capacidad reproductiva de estas tortugas que cada vez llegan antes a las playas donde dejan sus huevos.

El equipo estuvo formado por científicos de la Queen Mary University of London, en el Reino Unido, y de la Asociación Proyecto Biodiversidad de Cabo Verde. El proyecto consistió en la monitorización de tortugas que van a dejar sus huevos a estas playas del país africano.

Cabo Verde es, de hecho, uno de los principales sitios de anidación del Atlántico oriental. La tortuga marina está entre las especies más vulnerables de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Estas tortugas necesitan acumular reservas de energía si quieren llevar a cabo el proceso de reproducción. Esto es lo que se considera en biología ser "reproductoras de capital" y los autores del estudio encontraron que las tortugas llegaban con bajos niveles de energía.

Época de reproducción

Pero, ¿de dónde sacan esa energía? De la alimentación que obtienen en áreas concretas de alta mar. El problema es que cuando les falta energía, la cantidad de huevos que son capaces de poner y sus nidos se ven reducidos de forma significativa.

Todo apuntaba a que el alimento del que se abastecen estas tortugas está disminuyendo. Pero para asegurarse, los investigadores se lanzaron a analizar las zonas de alimentación de las tortugas en el océano Atlántico frente a las costas occidentales de África.

Y para ello hicieron uso de estimaciones satelitales de clorofila. Las consecuencias de esta disminución del alimento llevaron a que las temporadas reproductivas estén cada vez más espaciadas, han pasado de ocurrir cada dos años a cuatro.

Además, las hembras construyen menos nidos y ponen menos huevos. Como se ven tortugas cada vez más jóvenes poniendo huevos puede parecer que hay más actividad en las playas, pero esto luego no repercute en una mejora de la especie.

De hecho, los autores señalan que ahora las tortugas hembra trabajan más para obtener resultados mucho menores. Por esta razón, no sólo es importante que las playas donde las tortugas anidan estén protegidas, sino también hay que cuidar sus zonas de alimentación.

Esta es la única manera de que la población de tortugas marinas en todo el mundo vuelva a encontrar una cierta comodidad a la hora de mantener su especie.