Las claves
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Un equipo internacional de científicos liderado por la Universidad de Monash (Australia) ha publicado un estudio que explica cómo el efecto de los terremotos puede hacer que el cuarzo se comprima e influya en el origen de las pepitas de oro.
El fenómeno, conocido como piezoeléctrico de cuarzo, se produce cuando se generan pequeñas cargas eléctricas entre el cuarzo y un sismo.
Estas cargas pueden concentrar partículas de oro disuelto, precipitándose lentamente por el metal y acumulándolo en pequeñas pepitas a lo largo de miles o millones de años.
La provincia de Almería, en el sureste español, encaja perfectamente en este escenario.
La zona es geológicamente activa, ubicada en la interacción entre la placa africana y la euroasiática, lo que genera decenas de pequeños terremotos cada año y varios de magnitud suficiente para ser percibidos por la población.
El último temblor, de magnitud 4,3, ha sido registrado la madrugada de este mismo lunes, con epicentro en Tabernas y hasta 14 réplicas detectadas en localidades cercanas.
Esta combinación de frecuencia sísmica y presencia de cuarzo convierte a Almería en un ejemplo ideal donde la hipótesis científica sobre la formación de oro podría aplicarse a largo plazo.
¿Qué dice la ciencia?
Durante un terremoto, las fracturas en la roca y las vibraciones generan pequeñas cargas eléctricas que pueden concentrar oro disuelto en fluidos hidrotermales, formando microdepósitos que, con el tiempo y la repetición de sismos, podrían acumularse en pepitas visibles dentro del cuarzo.
Aunque el estudio no indica que haya oro explotable directamente bajo Almería, sí sugiere que las zonas con actividad sísmica constante y presencia de cuarzo, como el Cabo de Gata, cumplen las condiciones geológicas para que este proceso ocurra a lo largo de millones de años.
La región, famosa por su pasado minero y por los depósitos hidrotermales de Andalucía, encaja en el patrón que los científicos consideran necesario para la formación de este tipo de oro.
De hecho, el estudio explica la posibilidad de recrear pepitas de oro en condiciones controladas. Aunque en ningún caso se refieren a un proceso desde cero.
Captura de pantalla de los últimos seísmos en Almería
Los expertos advierten que esto no es un método para generar oro a corto plazo, sino una pieza más del complejo rompecabezas que explica cómo se forman y distribuyen los minerales en la Tierra.
Además, el estudio advierte de que no hay una herramienta capaz de localizar las pepitas de oro. Pero las señales piezoeléctricos sí que son detectables.
La actividad sísmica de Almería, lejos de ser un fenómeno aislado, se convierte así en una clave para entender el pasado, presente y futuro geológico de la región.
