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Las claves

El desfile de borrascas de las últimas semanas ha regado España y llenado sus embalses, algunos de ellos hasta cerca de su tope. De hecho, muchos de ellos ya se han visto obligados a desembalsar agua. Una situación que en nuestro país resulta sorprendente.

Algunas zonas especialmente tensionadas por las lluvias, como Andalucía, cuentan con infraestructuras pensadas para años especialmente lluviosos. Pero esta temporada está superando las expectativas y esas presas pueden amenazar con inundar el territorio.

En España existen un total de 1.200 presas y su estado de mantenimiento es muy dispar, algunas de ellas datan de principios de siglo XX, otras, son muy recientes. Por eso, desembalsar agua es fundamental para mantener la seguridad en estas zonas.

"La siguiente sequía llegará, pero es ahora cuando hay que gestionar el agua de los acuíferos que se están recuperando", ha explicado Bartolomé Andreo, catedrático de Geodinámica Externa de la Universidad de Málaga en La linterna de Cope.

Si bien a muchas personas les preocupa que el agua que está cayendo alcance el mar, Andreo explica que "ha cumplido el ciclo hidrológico". Se trata, por tanto, de un proceso natural y del que también nosotros nos terminamos viendo beneficiados.

Este agua aporta nutrientes esenciales para la vida marina y sedimentos para las playas. Ahora bien, el experto apuesta por la construcción de otros embalses. Construir presas donde sea posible permitirá "almacenar los recursos", fundamentales en ciertas épocas.

Pero, además, estas nuevas infraestructuras también permitirían "laminar las avenidas y evitar, al menos en parte, situaciones de inundación". En cualquier caso, este experto recuerda que no sólo dependemos de los embalses en los momentos de escasez de agua.

Una situación excepcional

Los "grandes olvidados", según Andreo, son los acuíferos subterráneos. Son "formaciones geológicas que permiten almacenar agua subterránea" y que, recuerda este experto, cumplen muchas funciones importantes que no se suelen tener en cuenta.

Son clave para nutrir los ríos en épocas de estiaje y como recurso durante las sequías, por lo que Andreo insiste en aprovechar los períodos de lluvias para asegurar su recuperación. El aumento de la capacidad de los embalses esta semana ha sido espectacular.

Según el último boletín del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO), con datos actualizados hasta el pasado 9 de febrero, la reserva hídrica de España se encuentra en un 77,3% de su capacidad total.

Y eso que hace tan sólo una semana este porcentaje estaba en el 67,3%, es decir, diez puntos por debajo exactamente. Tal y como explica este artículo de EL ESPAÑOL, nunca se ha registrado un aumento semanal tan elevado desde que empezaron los registros.

"El incremento es aún mayor si se compara con la media de los últimos cinco años, pues apenas se superaba la mitad de su capacidad (52,1%). No es extraña esta diferencia, ya que abarca un período en el que buena parte de la península Ibérica se vio afectada por una pertinaz sequía", apunta el artículo.

Además, ya llegan a la treintena los embalses que han llegado al 100% de su capacidad, la mayoría de ellos, en el sur peninsular. "En la cuenca del Guadiana, que están al 71,4% de su capacidad, hasta 10 han alcanzado el 100%", explica el artículo.

Esta cuenca es en la que más pantanos han llegado hasta su tope y por detrás se encuentra la del Guadalquivir, que tiene seis. El nivel ideal para los embalses "es que estén cercanos al 85% de su capacidad por motivos de seguridad".

Cuando se encuentran cercanos al 100% se debe desembalsar la misma cantidad de agua que entra para que no reviente la presa. Y todavía los expertos deben estar pendientes de las próximas borrascas y el deshielo.