Las claves
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Tras un siglo sin observar un eclipse solar completo, España será testigo de uno el próximo 12 de agosto, con el que comenzará el denominado Trío de Eclipses, que concluirá en enero de 2028 con un eclipse solar anular.
Para coordinar la seguridad y logística ante estos eventos astronómicos, el Gobierno ha creado una Comisión Interministerial con la participación de 13 ministerios, un volumen similar al que se llevará a cabo para la celebración del Mundial de Fútbol de 2030.
Este miércoles 4 de febrero, la Comisión se ha reunido por tercera ocasión en un encuentro en el que se han establecido los criterios para la selección de los puntos seguros de observación.
No solo se han acordado para garantizar la visibilidad del fenómeno, sino también para que dispongan de un aforo suficiente para albergar un importante volumen de personas.
Como ha señalado el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, en la sede del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU), "la colaboración es clave para establecer puntos de observación adecuados y seguros".
Además, "la información sobre salud y seguridad deben ser claves en la planificación" puesto que "debemos prevenir situaciones de peligro para las personas y nuestro entorno ambiental". También es relevante "anticiparse a los riesgos detectados".
El presidente de la Comisión Nacional del Eclipse (CNE), Rafael Bachiller, ya advirtió en este artículo de EL ESPAÑOL que el mayor desafío que plantea el trío de eclipses es que la observación se realice con los ojos bien protegidos, utilizando gafas de eclipse homologadas.
Para ello, el astrónomo considera que es importante que se haga acopio de los millones de gafas que harán falta para proteger a toda la población y a nuestros visitantes.
Aunque no existen estimaciones precisas del número de visitantes que cabe esperar, se calcula que el eclipse que tuvo lugar en agosto de 1999, que atravesó gran parte de Europa, movilizó alrededor de 10 millones de personas.
Su longitud de la franja de totalidad fue de más de 3.000 kilómetros. El que tendrá lugar en agosto de este año apenas tiene 1.000 kilómetros, por lo que cabría esperar que la densidad de observadores por unidad de longitud sea mucho más alta.
Por esta razón, se ha decidido que la Dirección General de Tráfico (DGT) lleve a cabo un plan integral de gestión del tráfico en torno a los puntos de observación que se determinen; asimismo, Protección Civil también elaborará un plan especial.
Pero, como ha recordado Cigudosa, en muchos casos no será necesario desplazarse a los que se determinen como puntos seguros de observación, porque una parte de la población podrá ver los eclipses desde su propia localidad, incluso desde su propio domicilio.
Tras atravesar el océano Ártico, el noreste de Groenlandia y el extremo oeste de Islandia, el eclipse del próximo 12 de agosto cruzará el océano Atlántico y se adentrará en la Península Ibérica, que cruzará de oeste a este.
Recorrido del eclipse total que atravesará España el 12 de agosto de 2026. Fuente: Instituto Geográfico Nacional
Pasará por numerosas capitales de provincia: desde A Coruña hasta Palma, incluyendo León, Bilbao, Zaragoza y Valencia. El máximo del eclipse se producirá en torno a las ocho de la tarde (hora peninsular) cerca de Islandia, con una duración máxima de dos minutos y 18 segundos.
