Sociedad Si los investigadores tienen que pagarse sus propias publicaciones, mal vamos”,.En este contexto, además de agradecer la aportación realizada por la Fundación Caja Rural de Zamora, José Andrés Casquero recordó que “vivimos en una ciudad en la que el Románico no solo pesa, sino que aplasta y parece que no hay otra cosa pero hay vida más allá de la Edad Media” y concluyó: “Salvo Barrón, Lobo y Coomonte, el resto no tienen dos líneas escritas, por lo que ha habido que empezar de cero y eso es complejo.

La Fundación Caja Rural de Zamora presenta el libro ‘Escultura del siglo XX en Zamora’, de Inés Gutiérrez

21 mayo, 2021 18:44

J. D. S. / ICAL



La Fundación Caja Rural de Zamora presentó hoy el libro ‘Escultura del siglo XX en Zamora’, de Inés Gutiérrez, en el que aborda la vida y la obra de 16 hombres y dos mujeres de la provincia que destacaron en su faceta escultórica y buena parte de los cuales cuentan con escaso reflejo en la historia del arte.

Gutiérrez Carvajal incluye en el libro a Emérita Maroto, Olga Antón, Eduardo Barrón, Domingo Liria, Enrique Lorenzo, Baltasar Lobo, José Luis Núñez, Ramón Abrantes, Higinio Vázquez, José Luis Alonso Coomonte, Tomás Crespo, Hipólito Pérez, Julián Méndez, Antonio Miranda, Arturo Lucas, Ricardo Flecha, Mariano Gallego y Daniel Lorenzo.

“Es la continuación de la pintura del siglo XX en Zamora. La labor de campo científica es la misma que utilicé entonces, en vida con la mayoría de los artistas, que están hechos de una pasta especial. Llevo casi 33 años trabajando exclusivamente con los pintores y escultores de la provincia de Zamora”, explicó la autora durante la presentación.

“Tenemos escultores muy importantes en el ámbito nacional e internacional y una serie de escultores que, por circunstancias, lo dejaron. La mayoría fueron becarios de la Diputación Provincial, que daba pensiones, como se llamaban entonces, para poder estudiar en Valladolid y en Madrid, por ejemplo. Otros, aun siendo becarios, les pilló la Guerra Civil. Hay un relevo generacional de jóvenes artistas, la mayoría de ellos, multidisciplinares, muy interesante”, añadió.

El secretario de la Fundación Caja Rural de Zamora, Feliciano Ferrero, agradeció a la autora “haber ofrecido a la Caja la posibilidad de participar” en la edición de la obra. “Un libro único, que ha sido un honor apadrinar”, rubricó.

Por su parte, el historiador José Andrés Casquero, valoró el “esfuerzo” de once años de “trabajo continuado” para escribir una obra “rigurosa” y apostilló: “En una época en la que “se publican tantas tesis extrañas, esta es un verdadero monumento a la investigación en un tiempo en el que, desgraciadamente, vivimos años de Apocalipsis. Si los investigadores tienen que pagarse sus propias publicaciones, mal vamos”,.

En este contexto, además de agradecer la aportación realizada por la Fundación Caja Rural de Zamora, José Andrés Casquero recordó que “vivimos en una ciudad en la que el Románico no solo pesa, sino que aplasta y parece que no hay otra cosa pero hay vida más allá de la Edad Media” y concluyó: “Salvo Barrón, Lobo y Coomonte, el resto no tienen dos líneas escritas, por lo que ha habido que empezar de cero y eso es complejo. Esta es una gran obra y hay que admirar la valentía por enfrentarse a un trabajo complejo y publicarlo de su bolsillo”.