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El enfrentamiento entre el obispo de Zamora, Fernando Valera, y quien durante años fue su mano derecha, Antonio Jesús Martín de Lera, ha dado un nuevo giro.

El antiguo vicario general se enfrenta a un juicio penal canónico ante el Tribunal de la Rota Romana por presuntas irregularidades económicas relacionadas, especialmente, con la gestión del patrimonio de Cáritas.

Ha sido el propio obispo quien ha denunciado a su antiguo número dos, según ha desvelado este martes, 20 de octubre, el periodista Jesús Bastante en Religión Digital, que ha publicado la primicia.

El sacerdote está siendo juzgado por "presuntos delitos en materia económica y en materia del ejercicio de sus funciones o potestad".

Las investigaciones previas habrían detectado importantes cantidades de dinero sin justificar en Cáritas, hasta el punto de que la entidad habría estado cerca de la quiebra técnica.

El Tribunal de la Rota Romana se constituyó el pasado 29 de enero, tras unas pesquisas en las que participaron responsables de la Conferencia Episcopal Española y de la Nunciatura Apostólica.

Por ahora, se desconoce la cantidad de dinero afectada.

Un enfrentamiento que viene de lejos

El caso ha vuelto a poner el foco en las diferencias entre Martín de Lera y Fernando Valera, que EL ESPAÑOL publicó en septiembre de 2025, cuando el exvicario recurrió ante el Vaticano su cese como párroco.

El sacerdote había sido relevado de Nuestra Señora de Lourdes, en Zamora, y de las parroquias de Moralina, Villadepera y Villardiegua, en Sayago.

Entonces aseguró a sus feligreses que su salida era una decisión personal del obispo, adoptada "sin justificación", y que suponía una "represalia" por haber renunciado meses antes como vicario general.

Martín de Lera llegó a acusar al obispo de "abuso de poder" y acudió a la Santa Sede después de que sus recursos ante la Diócesis no prosperaran.

Fuentes cercanas al sacerdote explicaron entonces a este periódico que la relación entre ambos se había deteriorado. "El obispo había perdido la confianza en él y viceversa", señalaron.

Aquellas mismas fuentes apuntaron al papel del ecónomo diocesano, José Manuel Chillón, al que consideraban la verdadera mano derecha de Valera.

La versión del Obispado era distinta. La Diócesis defendió que Martín de Lera no había sido destituido, sino trasladado a otras parroquias de la zona de Villalpando por decisión del Consejo de Gobierno.

"No es una decisión discrecional o personal del obispo, sino comunitaria", explicó entonces.

El recurso del sacerdote acabó siendo desestimado por el Dicasterio para el Clero, según confirmó la Diócesis el pasado 2 de marzo.

De hombre de confianza a denunciado

Natural de Benavente, Martín de Lera ha ocupado algunos de los puestos de mayor responsabilidad de la Iglesia zamorana. Además de vicario general, ha ejercido como responsable de Cáritas Zamora y presidente de Cáritas Autonómica de Castilla y León.

Su salida fue progresiva. Valera lo apartó primero de Cáritas, hace aproximadamente dos años, y posteriormente de la Vicaría General, hasta retirarle también sus responsabilidades parroquiales.

En mayo de 2025, la Diócesis comunicó oficialmente su renuncia como vicario general. Entonces, el obispo agradeció públicamente sus años de servicio.

Una reorganización jurídica cinco días antes

El caso se conoce apenas cinco días después de que Valera anunciara una reorganización de los servicios jurídicos de la Diócesis, aprobada mediante varios decretos el 15 de octubre.

El obispo ha separado las responsabilidades de gobierno de las de administración de justicia eclesiástica.

Pedro Faúndez Mayo continuará como vicario general, mientras que Juan José Carbajo Cobos asumirá la Vicaría Judicial y la dirección del Tribunal Eclesiástico.

También se ha creado una delegación para coordinar los asuntos jurídicos, administrativos y civiles, dirigida por Raúl Román Sánchez.

Además, el abogado Israel López Campos es el responsable del cumplimiento normativo y del canal interno de denuncias, encargado de supervisar la prevención de delitos.

La reforma busca reforzar la transparencia y los mecanismos de control. No consta, sin embargo, que guarde relación directa con el procedimiento contra el antiguo vicario general.

Muchas preguntas sin respuesta

La investigación abre numerosos interrogantes sobre lo ocurrido durante la etapa de Martín de Lera en Cáritas. El principal, de cuánto dinero estaríamos hablando y de dónde procedían esos fondos.

Se desconoce si las presuntas pérdidas corresponden exclusivamente a recursos propios de la entidad o también podrían afectar a subvenciones públicas, convenios o donaciones particulares.

Tampoco ha trascendido si los hechos han llegado a la justicia ordinaria.

Será ahora la justicia eclesiástica la que determine si Martín de Lera tiene alguna responsabilidad en los hechos investigados. Mientras tanto, el sacerdote mantiene su inocencia.

Lo que comenzó como una disputa por el relevo de un sacerdote en sus parroquias ha adquirido una dimensión mucho mayor con la investigación económica que ahora ha salido a la luz.