El bar municipal de los pequeños municipios de la provincia de Zamora es mucho más que el sitio donde pedirse un café o una caña: es el centro de operaciones donde se lee el periódico, se juega la partida y los vecinos se ven las caras a diario.
Para evitar que esa persiana se cierre en muchos de esos pueblos, la Diputación de Zamora ha repartido casi 250.000 euros entre 12 ayuntamientos para poner a punto y modernizar sus bares públicos.
La iniciativa se quedó corta en un principio, pero el Pleno amplió el dinero disponible tras recibir un auténtico alud de peticiones: 51 pueblos levantaron la mano para pedir ayuda.
De los doce agraciados, ocho de ellos —como Losacino, Vallesa de la Guareña, Cazurra o San Cebrián de Castro— se llevarán el pellizco máximo de 25.000 euros, mientras que localidades como Manganeses de la Lampreana, Santa Colomba de las Carabias, Micereces de Tera o Rionegro del Puente completarán el reparto con sumas adaptadas a sus proyectos.
Consciente de que decenas de municipios se han quedado sin la concesión, el presidente provincial, Javier Faúndez, ya ha lanzado un mensaje de tranquilidad: habrá una nueva convocatoria con presupuesto garantizado en 2027 para dar respuesta a quienes no han entrado en esta ronda.
Ahora, los doce ayuntamientos beneficiados tienen diez días para certificar que aceptan la ayuda y hasta el verano de 2027 para ejecutar unas obras que prometen devolver la vida y la comodidad al punto de encuentro de sus vecinos.
