Zamora se prepara para hacer crujir sus empedrados y obligar a pequeños y mayores a estirar el cuello hacia el cielo. Los días 26 y 27 de septiembre, la capital volverá a rendirse al hechizo del cartón piedra y la dulzaina con la llegada del III Encuentro de Gigantes y Cabezudos 'Civitas Gigantum'.
Un despliegue monumental, orquestado por los grupos locales Tradymupo y Capitonis Durii con el empujón de las instituciones zamoranas y Caja Rural, que congregará a más de 500 giganteros y un ejército de 100 figuras llegadas de 18 agrupaciones de media España y Portugal.
La fiesta busca rescatar ese pellizco de nostalgia que ya hizo vibrar a la ciudad en las míticas concentraciones de los años noventa.
Para el concejal de fiestas y teniente de alcalde de la ciudad, David Gago, el objetivo es simple pero rotundo: que Zamora "vibre y beba" de una de sus tradiciones más arraigadas, esa que también late con fuerza en los pueblos de la provincia, representados en la cita por cuatro grupos locales.
El espectáculo comenzará a gestarse a mediodía del sábado 26 en la Plaza Mayor.
Cartel del III Encuentro de Gigantes y Cabezudos en Zamora.
Desde las doce, el salón de estar de la ciudad se transformará en un museo al aire libre donde ver de cerca los rostros, vestimentas y detalles de reyes, demonios y personajes populares venidos de tierras catalanas, sorianas, aragonesas o del país vecino.
Tras la presentación oficial de las delegaciones a las seis de la tarde, sonarán las primeras notas a las 18:30 para arrancar el gran pasacalles: un maremágnum de bailes, faldones al vuelo y música tradicional que inundará el corazón de la capital.
