José Carlos este pasado jueves en la tractorada ante las Cortes de Castilla y León por el acuerdo con Mercosur

José Carlos este pasado jueves en la tractorada ante las Cortes de Castilla y León por el acuerdo con Mercosur

Zamora

José Carlos, agricultor, tras 40 años en el campo: "Ya no quiero que mis hijos vayan a la ciudad, que se marchen de Europa"

El zamorano estuvo este pasado jueves en la tractorada de protesta ante las Cortes de Castilla y León en contra del acuerdo de Mercosur.

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"Ya no quiero que los muchachos que yo tengo vayan a la ciudad, que se vayan de Europa". Con esta lapidaria frase, José Carlos, agricultor zamorano, es viva voz del completo desasosiego que hoy viven muchos de los trabajadores del campo en Castilla y León y en España, ante la inminente firma del tratado entre la Unión Europea y Mercosur.

La resignación de los agricultores y ganaderos ya ni siquiera se queda en tener que aceptar que sus hijos tengan que abandonar el mundo rural por la falta de oportunidades, migrando hacia las ciudades, sino que incluso ahora creen que la negativa coyuntura puede extenderse hasta todo el viejo continente.

José Carlos ha sido uno de los centenares de agricultores y ganaderos que se concentraron con su tractor este pasado jueves ante las Cortes de Castilla y León en Valladolid para exigir a los políticos autonómicos que presionen al Gobierno central con el objetivo de que no ratifique el acuerdo.

Imagen de la concentración de tractores ante las Cortes de Castilla y León este pasado jueves.

Imagen de la concentración de tractores ante las Cortes de Castilla y León este pasado jueves. Eduardo Margareto Ical

El intercambio comercial previsto ha desatado una ola reaccionaria en todo el sector primario europeo, que ha confrontado totalmente con la firma que está prevista para este próximo 17 de enero en Paraguay. Consideran que el acuerdo implicará una "competencia desleal" de los países sudamericanos, pues no están sujetos a muchos de los controles que aquí sí están vigentes y cuentan con costes de producción muchos más bajos.

No piden otra cosa que "jugar con las mismas reglas", tal y como trasladaba el presidente de la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), Miguel Ángel Aguilera, ante los medios de comunicación en la tractorada de este pasado jueves.

Después de 40 años trabajando en el campo, José Carlos, que tiene su explotación en una zona de la provincia de Zamora donde se cultiva trigo, cebada, colza, centeno, forrajes o avenas, entre otras materias primas, lamenta que "los pueblos van desapareciendo".

Para el experimentado agricultor, la competencia existente es equiparable a "si entra cualquier coche sin licencia a llevar a la gente" y, aunque ha incidido en que "aguantaremos lo que sea", es consciente de que "ya va siendo el final poco a poco" del campo.

Asimismo, advierte de que este acuerdo, "algo malo" en su opinión, a nivel alimentario no va a afectar al mundo rural, pues él en casa tiene "para comer y de calidad", sino que va a tener consecuencias más notables en los habitantes de las ciudades. "Van a andar mal, a duras penas", aventura.

La Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) convocó una protesta contra el acuerdo de la Unión Europea y Mercosur.

La Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) convocó una protesta contra el acuerdo de la Unión Europea y Mercosur. Eduardo Margareto Ical

Él no pide otra cosa que una "competencia justa", ya que los fitosanitarios o los transgénicos que se permiten en América del Sur "aquí llevan 40 años prohibidos". "Luego las vacas hormonadas para que engorden rápido, todo eso es cancerígeno y no es una competencia justa", insiste.

Las consecuencias de todo esto ya es algo que en los pueblos se nota. El agricultor zamorano explica que hay que recorrer "cuatro o cinco" municipios para encontrar "un bar o un taller". Tilda la situación de "declive" absoluto y por eso piensa que sus hijos, en vez de marcharse a la ciudad en busca de oportunidades, deben marcharse directamente de Europa.

"Las leyes estas, la inseguridad y los impuestos que hay para el trabajo no merecen la pena", zanja rotundamente José Carlos, uno de los miles de agricultores y ganaderos que ya no aguantan más.

Protestas

Unaspi lleva convocando desde el pasado 26 de diciembre de 2025 diversas protestas a nivel nacional. El campo español ha decidido movilizarse contra este acuerdo, como ya se ha hecho en otros países europeos como Francia, con el objetivo de presionar para que no se apoye la firma del tratado con Mercosur.

Los representantes de Unaspi registraron este pasado jueves un escrito en las Cortes de Castilla y León para explicar a todos los grupos parlamentarios la "crisis más severa" que ha atravesado nunca el sector primario.

En el documento denunciaron una "desconexión total entre los legisladores y la realidad del campo" y cargaron contra las "políticas verdes asfixiantes", siendo unos "obstáculos que sepultan la rentabilidad profesional bajo un laberinto burocrático y normativas ideológicas alejadas de la práctica diaria".

El presidente de la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), Miguel Ángel Aguilera, en las protestas frente a las Cortes

El presidente de la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), Miguel Ángel Aguilera, en las protestas frente a las Cortes Eduardo Margareto Ical

El tema central fue el acuerdo con Mercosur, además de los firmados con terceros países como Marruecos o los relativos al cereal con Ucrania. Agricultores y ganaderos consideran que estos tratados propician la entrada de productos "que no cumplen con las exigencias sociolaborales, ambientales y sanitarias" que se les imponen a los productores europeos.

Una situación que, además, piensan que "destruye la soberanía alimentaria europea". A ello hay que sumarle los altos costes de producción en el gasóleo, fertilizantes o la electricidad, en constante aumento "mientras los precios en origen no cubren la inversión".

De la misma forma, también denunciaban una "problemática específica" en Castilla y León, ligada a la gestión de la fauna salvaje, por especies como el lobo o los jabalíes, las crisis sanitarias en cuanto a salud animal o el "estrés burocrático".

El campo de Castilla y León, España y prácticamente toda Europa ha decidido decir basta. Agricultores y ganaderos como José Carlos han salido a las calles, pidiendo el apoyo de toda la sociedad para que todas estas medidas no acaben con la soberanía alimentaria y derivando en el "fin de los pueblos", tal y como prevén.