La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a un hombre de 68 años a cinco años de prisión como autor de un delito continuado de abuso sexual agravado a menor de 16 años, y a otros nueve meses por un delito continuado de exhibición de material pornográfico a menores.
La sentencia, del pasado 24 de julio, lo absuelve de coacciones.
Los hechos, declarados probados, ocurrieron entre 2015 y 2019, cuando la víctima tenía entre 7 y 11 años.
El acusado, abuelo materno de la menor y vecino del mismo edificio, aprovechó las visitas frecuentes al domicilio familiar para realizar tocamientos y rozamientos de carácter sexual, proponer juegos con contenido sexual y mostrarle vídeos pornográficos en su teléfono móvil.
Además, le advirtió que no lo contara bajo amenaza de que algo malo le pasaría a su madre. Los actos cesaron cuando la menor se distanció.
Abuso sexual agravado y continuado
Ella lo denunció en 2023 tras conocer la detención del abuelo por otra causa similar.
El tribunal dio plena credibilidad al testimonio de la víctima, coherente a lo largo del proceso y corroborado por informes psicológicos y forenses que constatan un trastorno adaptativo ansioso-depresivo persistente.
Calificó los hechos como abuso sexual agravado por el parentesco y continuado, y como delito autónomo de exhibición de pornografía, también continuado. Rechazó la intimidación y las coacciones como infracciones independientes.
Además de las penas de prisión, se imponen prohibiciones de aproximación y comunicación con la víctima (10 años en el primer delito y 2 en el segundo), libertad vigilada y la inhabilitación especial para profesiones con menores.
En el ámbito civil, el condenado deberá indemnizar a la víctima con 20.700 euros por daños físicos, secuelas y morales.
