Raquel Marcos Núñez en su nuevo negocio ubicado en Campaspero.

Raquel Marcos Núñez en su nuevo negocio ubicado en Campaspero. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Raquel (36) abre un nuevo negocio en un pueblo de Valladolid: “He invertido 30.000 €, más de lo pensado”

La segoviana ha abierto un nuevo centro de estética y asegura que “crece el interés por envejecer mejor y no solo por vivir más”

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Campaspero es un municipio de la provincia de Valladolid que, en la actualidad y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) cuenta con una población que llega a los 1.001 habitantes.

Está situado a medio camino entre la localidad vallisoletana de Peñafiel y la segoviana de Cuéllar y es conocido por su excelente calidad de la piedra blanca que se extrae de sus canteras.

Cuenta con dos preciosas plazas como es la Plaza Mayor y la Plaza de Santo Domingo. En la primera se puede observar el bonito edificio del Ayuntamiento y en la segunda se encuentra la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, templo barroco del siglo XVIII.

En el pueblo vallisoletano ha decidido abrir su negocio de estética Raquel Marcos Núñez. Lo hizo el pasado mes de noviembre de 2025. Con miedo, pero con la esperanza de que a base de esfuerzo y buen trabajo logrará salir adelante.

Conocemos un poco más de la historia de esta emprendedora.

Raquel en su nuevo centro de estética.

Raquel en su nuevo centro de estética. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La vida de Raquel

Me defino como una mujer trabajadora que desea cumplir su sueño de poder triunfar en el mundo de la estética. Todo con esfuerzo y trabajo. Me quiero diferenciar del resto de negocios por mi calidad y mis servicios”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Raquel Marcos Núñez.

Nuestra protagonista, de 36 años, nació en Valladolid, pero se considera segoviana ya que ha vivido siempre en Cuéllar. Ahora lo hace en la localidad vallisoletana de Campaspero. Estudió el grado medio de Estética Personal Decorativa y el Grado Superior de Estética Integral. Es una esteticista bien formada.

“Cuando eres pequeña, siempre tienes dudas de lo que quieres ser de mayor. A mí siempre me ha apasionado el mundo de los masajes. De hecho, practicaba con mis familiares. Por eso decidí estudiar estética. Ahí descubrí que, además de los masajes, me encantaba todo lo que se refiere a tratamientos, manicuras, maquillajes y demás”, añade nuestra protagonista.

La de Cuéllar (Segovia) se mudó hasta Campaspero tras conocer al que hoy es su marido y ha abierto un centro de estética en la localidad pucelana.

Su nuevo negocio

Raquel ha trabajado en hostelería durante los fines de semana, mientras completaba sus estudios. Cuando los finalizó lo hizo en un spa, en un centro de estética y en un supermercado. Ahora se ha lanzado a la aventura de abrir su propio negocio.

“La verdad es que siempre he tenido en mente abrir mi propio negocio, pero nunca me he atrevido hasta que tuve la oportunidad de maquillar a una amiga el día de su boda. Ahí lo decidí y, poco a poco, vi que tenía la oportunidad de cumplir mi sueño”, explica nuestra entrevistada.

Raquel inauguró su negocio de estética el pasado 20 de noviembre de 2025. La apertura tuvo lugar un día después y ahí comenzó a funcionar. Se ubica en la calle La Paz de Campaspero, en la zona céntrica del pueblo.

Su nombre es Amaser, que une los nombres de sus hijos Amaia y Sergio. Cuenta con unos 55 metros cuadrados y, de momento, trabaja ella sola, aunque no se cierra a poder contratar a algún trabajador más en el futuro.

“Hacemos manicuras, pedicuras, tratamientos faciales y corporales y de mirada, como lifting de pestañas y laminado de cejas. También depilaciones con cera y láser y masajes relajantes y maquillajes”, explica Raquel.

Raquel a las puertas de su nuevo negocio.

Raquel a las puertas de su nuevo negocio. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La aventura de Raquel tiene apenas dos meses de vida y, de momento, todo marcha viento en popa y a toda vela.

Una inversión de 30.000 euros

He invertido 30.000 euros, más de lo esperado. Al final, tuve que hacer más obras en el local, a lo que hay que sumar inversiones de material y productos. Abrí con miedo, siempre asusta abrir un nuevo negocio”, apunta nuestra entrevistada.

Sin embargo, a base de buen trabajo y de mucho esfuerzo, los clientes van llegando. A la sociedad, cada vez, le importa más su imagen personal y el negocio de Raquel cuenta con un presente y un futuro que pasan por ser prometedores.

“Antes el bienestar era visto más como ‘verse bien’. Ahora tiene que ver con sentirse bien. Además, también está ligado a la autoestima y a la seguridad personal. A medida que crece la esperanza de vida, también lo hace el interés por envejecer mejor y no solo por vivir más”, finaliza la segoviana.

Raquel, un ejemplo de apostar por el medio rural para emprender.