Las carreteras de la provincia, titularidad de la Diputación de Salamanca, vuelven poco a poco a la normalidad tras el paso de la borrasca Leonardo, que provocó varias incidencias este jueves en diferentes puntos de la provincia, permaneciendo este viernes únicamente cortados algunos tramos de la DSA-106, DSA-522 y DSA-413.
En concreto, las consecuencias de la tormenta motivaron que se cerraran al tráfico las carreteras de titularidad provincial: DSA-106, entre Arapiles y Calvarrasa; la DSA-206, entre Torrezapata y Monterrubio de la Sierra; la DSA-206, de Campillo a Berrocal; la DSA-300 Matilla de los Caños, la DSA-551; la DSA 522 en Vega de Tirados; y la DSA 413 de Canillas de Abajo a Sagos.
Por otra parte, durante la jornada de ayer, también estuvo activado el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios de la Diputación de Salamanca, SPEIS, que contó de forma planificada con un operativo global compuesto por 12 bomberos en los parques de Villares de la Reina, Ciudad Rodrigo, Vitigudino y Béjar; cuatro cabos y un jefe de Guardia, a los que se sumaron dos sargentos, lo que supuso un total de 19 efectivos movilizados para atender las emergencias derivadas del temporal.
En este sentido, entre los 19 efectivos se incluyen los retenes de emergencia que hubo que activar durante la jornada, como fue la activación de un cabo y un bombero adicionales para el parque de Villares de la Reina, quedando dotado de 4 bomberos y 2 cabos para prestar dicho servicio en su zona de influencia y de apoyo a los parques de la provincia. De igual modo, en el parque de Béjar también se activó 1 cabo y 1 bombero, quedando configurada la dotación del Parque de 2 cabos y 3 bomberos.
