La borrasca Leonardo, que está dejando intensas lluvias y ríos desbordados en Castilla y León, ha obligado a la Confederación Hidrográfica del Duero a activar este viernes 52 avisos hidrológicos, 9 de ellos en nivel rojo, (a primera hora de esta mañana eran 12), 10 en naranja y 33 en amarillo, tal y como se refleja en su parte de las 14:15 horas.
En concreto, los ríos con más riesgo de desbordamientos en nivel rojo se encuentran el Cea en Sahagún (León); el Duero, en Navapalos (Soria); en el Duratón, en la salida del embalse de las Vencías, en Segovia; el río Huebra a su paso por Puente Resbala, en la provincia de Salamanca; el Órbigo, en Cebrones del Río (León) y a su paso por Manganeses y Santa Cristina de la Polvorosa (Zamora); el Tormes, en Ledesma (Salamanca); y el Ucero, en Osma (Soria).
Por su parte, los avisos naranjas están afectando al río Arlanza, en Covarrubias, Peral de Arlanza y Lerma (Burgos); Villoldo y Villaveza de Valverde (Palencia); el Cea, en Valderas (León); Saucelle-Huebra en Salamanca; el Támega, por Rabal (Ourense); el Pisuerga, en Cordovilla (Palencia);y el río Tuerto a la altura de San Félix de la Vega (León).
Ante este temporal, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció ayer que había mantenido una conversación con el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, además de los presidentes autonómicos de Andalucía y Extremadura, y pidió precaución a la población y que se sigan las indicaciones de los servicios de emergencia.
“En estos momentos la coordinación y colaboración entre todas las instituciones es fundamental para garantizar la seguridad de la población. Estamos muy pendientes de la evolución de la situación y de la crecida de los ríos y arroyos”, escribió el presidente del Gobierno ayer en X.
Un balance de 1.100 incidencias
El Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil de la Junta de Castilla y León ha cerrado un episodio meteorológico realmente exigente con un balance de 1.100 incidencias registradas desde el pasado 22 de enero. Lo más destacable es que, a pesar de la intensidad y la larga duración de este temporal, no se han producido daños graves ni situaciones de especial gravedad en toda la Comunidad.
Las nevadas han sido las grandes protagonistas, con 557 incidencias directamente relacionadas con ellas, seguidas de lejos por los problemas derivados del viento (318), las lluvias intensas (166) y las avenidas (59). Sin embargo, el mayor impacto se ha sentido en las carreteras: durante los días más complicados, especialmente el 23 y 24 de enero, se llegaron a contabilizar más de 1.300 camiones retenidos en diferentes puntos de la red viaria.
Poco a poco, y gracias al trabajo coordinado de todos los servicios implicados, la normalidad regresó por completo a lo largo del día 24. A partir del 27 de enero, la atención se centró en el episodio de inundaciones. Aunque se produjeron desbordamientos puntuales, estos fueron de escasa entidad y se limitaron principalmente a cauces secundarios, arroyos y zonas inundables ya conocidas y cartografiadas.
En ningún caso se generaron afecciones importantes en núcleos urbanos, y las molestias se redujeron a cortes temporales en algunas carreteras locales y provinciales. Durante la noche de este viernes la situación ha sido de absoluta tranquilidad en Castilla y León. Tan solo se han producido incidentes aislados y de muy baja intensidad, sin que haya sido necesario movilizar recursos extraordinarios ni registrar daños relevantes.
Las precipitaciones de las últimas horas han perdido fuerza, aunque se mantiene la máxima atención ante el riesgo de deshielos que podrían incrementar los caudales de los ríos en los próximos días. Como medida de precaución, las Confederaciones Hidrográficas del Duero, Miño-Sil y Tajo continúan realizando desembalses controlados en varias presas de la Comunidad.
Estas maniobras se llevan a cabo con total coordinación y con información constante a ayuntamientos y organismos afectados, precisamente para laminar las avenidas y garantizar la seguridad de las poblaciones situadas aguas abajo.
Las actuaciones más importantes
Entre las actuaciones más relevantes de estos días destacan la movilización de la Unidad de Apoyo Logístico en Emergencias en Astorga para iluminar zonas y asistir a conductores atrapados, el rescate de unas 200 personas en la estación de esquí de La Pinilla (sin que ninguna necesitara traslado hospitalario), varios operativos de salvamento de senderistas y esquiadores en zonas de montaña, y la resolución ágil de todas las incidencias que afectaron a suministros básicos.
También se activó el Plan Inuncyl en Situación 1 en las provincias de Ávila, Valladolid y Segovia, aunque ya ha sido desactivado en Ávila. La Agencia de Protección Civil y Emergencias mantiene una coordinación fluida y permanente con todos los actores implicados: servicios de emergencia, fuerzas y cuerpos de seguridad, confederaciones hidrográficas, servicios sanitarios, carreteras, DGT, Infocal, Aemet y las Agrupaciones de Voluntarios de Protección Civil.
Este sábado está prevista una reunión de evaluación con todos los delegados territoriales de la Junta de Castilla y León para analizar lo ocurrido, valorar las actuaciones realizadas y reforzar aún más las medidas preventivas de cara a la evolución meteorológica de los próximos días. El Centro Coordinador de Emergencias seguirá vigilando cada detalle con la misma intensidad, trabajando sin descanso para que la seguridad de las personas y la normalidad vuelvan a ser la nota predominante en toda Castilla y León.
