Una tableta de chocolate.
Irá 12 años a la cárcel la mujer que intentó matar a su expareja con talio usando a su hijo de 6 años
Ratifica los 12 años y medio de prisión por asesinato en grado de tentativa y una indemnización superior a 820.000 euros.
Más información: Envenenó a su exmarido dando a su hijo menor una barrita de chocolate con talio para que se lo diera
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado íntegramente la condena impuesta a una mujer por intentar asesinar a su expareja mediante la ingesta de talio, un veneno altamente tóxico, utilizando para ello a su hijo menor como intermediario.
La Sala de lo Civil y Penal, con sede en Burgos, ha desestimado el recurso de apelación presentado por la acusada contra la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de León, que la condenó a 12 años y seis meses de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa con la agravante de parentesco.
Los hechos se remontan a junio de 2020, cuando la mujer impregnó con talio una tableta de chocolate y se la entregó a su hijo de seis años con la instrucción de que se la diera a su padre, advirtiéndole de que él no podía comerla.
El hombre ingirió el chocolate y, pocas horas después, comenzó a encontrarse gravemente indispuesto, iniciándose un proceso clínico que lo mantuvo ingresado durante meses, incluidos varios periodos en la UCI del Hospital Universitario de León.
Las pruebas toxicológicas confirmaron una intoxicación aguda por talio con niveles “muy superiores al umbral admisible”, que estuvo a punto de causarle la muerte.
Como secuelas, la víctima sufre ceguera bilateral, graves neuropatías, deterioro cognitivo y limitaciones severas de movilidad, que le han llevado a ser declarado en situación de incapacidad permanente absoluta.
El alto tribunal rechaza uno por uno los argumentos de la defensa, que alegaba error en la valoración de la prueba, vulneración del derecho a la presunción de inocencia y aplicación indebida de la pena.
La Sala considera acreditada la autoría mediante una “sólida y coherente prueba indiciaria”, destacando la declaración preconstituida del menor —practicada con todas las garantías—, el nexo temporal entre la ingesta del chocolate y la aparición de los síntomas, la exclusión de otras fuentes de intoxicación y la mala relación existente entre la acusada y la víctima tras su separación.
Además de la pena de prisión, el TSJ ratifica la prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima durante 22 años y seis meses, así como la inhabilitación para ejercer la patria potestad sobre los dos hijos comunes durante el tiempo de la condena.
En concepto de responsabilidad civil, la acusada deberá indemnizar a su expareja con 822.592,85 euros, a los que se sumarán los gastos médicos y de adaptación de la vivienda que se determinen en ejecución de sentencia, además de más de 152.000 euros a la aseguradora por la asistencia sanitaria prestada.
La sentencia no es firme y contra ella cabe recurso ante el Tribunal Supremo, si bien el alto tribunal autonómico subraya la “extraordinaria gravedad” de unos hechos en los que solo la intervención médica continuada evitó un desenlace mortal.