El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón.

El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón.

Burgos

El papelón de Carlos Cartón, el gerente de 35 años del hospital que 'asume' las muertes de dos pacientes con cáncer en Burgos

Un día después de convertirse en el gerente del Hospital de Burgos se tiene que enfrentar a este 'marrón'. Similar situación tuvo en la pandemia cuando se incorporó al equipo directivo del HUBU.

Más información: La Fiscalía de Burgos investiga la muerte de los dos pacientes oncológicos en el HUBU

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Hay gente que tiene suerte y siempre llega al sitio adecuado en el mejor momento. Le sopla el viento de cara. A otros, en cambio, el viento parece que les da de frente y siempre tienen que afrontar problemas al llegar a un lugar. Quizás este sea el caso del cirujano Carlos Cartón Hernández.

No sabemos si cree en la suerte, pero al menos, los hechos no invitan a hacerlo. Los datos así lo dicen. El gerente del Hospital de Burgos, Carlos Cartón, tomó posesión en su cargo el 19 de diciembre de 2025, un día después de detectarse el error en la dosis del tratamiento oncológico que terminó provocando el fallecimiento de los dos pacientes.

Ahora bien, no es la primera vez que le falta ese pelín de suerte al llegar a los sitios. También cuando dio el salto al equipo directivo del Hospital Universitario de Burgos (HUBU), a finales de 2019, apenas tuvo tiempo de sentarse con sus compañeros antes de que el mundo se parara con la pandemia.

Ahora, seis años después, cuando por fin había asumido la gerencia de uno de los mayores complejo hospitalario de Castilla y León, la historia vuelve a repetirse. Solo un día después de tomar posesión, dos pacientes fallecen por un “error humano” en la composición de un tratamiento de quimioterapia. Y, de nuevo, le toca dar la cara ante la ausencia del consejero de Sanidad.

Cartón, con solo 35 años, se ha convertido en el gerente más joven de la historia del HUBU. Un hospital que cada día mueve cifras de vértigo. Unas 50 operaciones, 1.200 consultas, 80 ingresos y cerca de 300 urgencias. Un reto mayúsculo que aceptó hace unas semanas, pero sin saber la que se avecinaba. Toda una prueba de fuego, otra más.

El cirujano general asumió oficialmente la gerencia cuando el cargo llevaba semanas “vacante”, tras la jubilación a mediados de noviembre de su antecesora, la bióloga Ana Lucía Fernández. Ha desarrollado su vida laboral como cirujano general y del aparato digestivo, primero, y desde 2021 como director médico del hospital.

Aunque formalmente el puesto estaba sin cubrir, Cartón no era un recién llegado. Él ha pasado toda su vida laboral en el HUBU. Primero como director médico, es decir, el número dos del hospital, donde ya llevaba desde el verano de 2021, en plena pandemia, conociendo cada engranaje del sistema.

Ahora es el encargado de “cargar con el marrón” como se dice en los pasillos, sin haber tenido margen para marcar distancias ni tiempos. De ahí que hasta el Defensor del Paciente haya pedido su cabeza.

Una carrera meteórica

Licenciado en Medicina por la Universidad de Valladolid y especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Carlos Cartón ha desarrollado toda su vida profesional en el Hospital Universitario de Burgos.

Se incorporó como facultativo al servicio que dirige Miguel Ángel Rico y pronto empezó a destacar, no solo por su perfil asistencial, sino por su interés por la organización y la mejora interna.

Su primera incursión en la gestión llegó como responsable del Plan de Calidad Docente del complejo asistencial. De ahí dio el salto al equipo directivo de la mano del entonces gerente José María Romo, que le confió una de las subdirecciones médicas.

Corría el año 2019 y nadie imaginaba que, meses después, el hospital tendría que enfrentarse a la mayor crisis sanitaria del último siglo.

Durante la pandemia trabajó codo con codo con el entonces director médico, Antonio de las Heras. Cuando este dejó el cargo y regresó a su plaza en Aranda, Cartón asumió la dirección médica en el verano de 2021.

Desde entonces, ha sido una pieza clave en la gestión diaria del hospital, primero con Romo y después con Ana Lucía Fernández, tras la jubilación anticipada del exgerente a finales de ese mismo año.

A lo largo de estos años se ha sentado con todos y cada uno de los jefes de servicio para intentar resolver los dos grandes problemas estructurales del HUBU: las listas de espera y el déficit de facultativos.

Apuesta por el talento

Hace apenas tres semanas, en su acto de presentación como gerente, Carlos Cartón marcó con claridad sus prioridades: reducir todas las listas de espera y la demora media, ampliar la cartera de servicios y potenciar la docencia y la investigación como herramientas para atraer y retener talento.

“El centro de nuestro trabajo es el paciente”, afirmó entonces, pidiendo implicación y apoyo a los profesionales del complejo.

Quienes le conocen destacan de él su capacidad de trabajo, su rigor y su tenacidad, pero también su habilidad para el diálogo con todos los colectivos.

Buen comunicador, trabajador incansable y consejero paciente, estas son algunas de sus características. Eso sí, Cartón ha construido su perfil desde la discreción. Apenas hay rastro suyo en redes sociales, lo que refleja un carácter tímido que le hace trabajar desde la sombra hasta que tragedias como la de esta semana pasada le hacen dar la cara. Y hasta partírsela.

Ha publicado artículos en revistas científicas de prestigio y siempre ha defendido que la investigación y la docencia no son un lujo, sino una necesidad estratégica para un hospital que compite por profesionales en un mercado cada vez más tensionado.

El consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, no dudó en subrayar, durante su nombramiento, que Cartón cuenta con “el respaldo de toda la Consejería”, destacando su formación, su experiencia y su capacidad de trabajo en equipo. Un aval político importante, pero que no amortigua el impacto de la crisis que ahora tiene sobre la mesa.

La muerte de estos dos pacientes por un error humano en la preparación de un tratamiento de quimioterapia ha sacudido al Hospital de Burgos y ha colocado a su nuevo gerente bajo el foco desde el primer minuto.

Es el momento de gestionar la tormenta. Y se le pide desde todos los sectores que lo haga con transparencia (algo que desde la comunicación del Sacyl brilla por su ausencia), con rigor y con la misma capacidad de diálogo que le ha permitido ascender tan rápido.

Ahora, Cartón tendrá que demostrar que está preparado para liderar cuando todo se tuerce. Él ya sabe que todo será a base de esfuerzo y trabajo porque la suerte parece que le es esquiva.