La viceconsejera de Bienestar Social, Esperanza Vázquez, el secretario general de la Consejería de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Santiago Díez, el secretario general de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social, Israel Diego, y la directora general de Mujer e Igualdad de Oportunidades, María Victoria Moreno con los diferentes representantes de las Diputaciones de la Comunidad.
La Junta amplía en 30 millones el acuerdo marco de Servicios Sociales con 20 millones para la ayuda a domicilio
La adenda presupuestaria destina dos tercios del nuevo presupuesto a sostener la Ayuda a Domicilio en el medio rural y reforzar las plantillas para reducir los tiempos en la valoración de la dependencia.
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Que nuestros mayores puedan seguir viviendo en sus casas, en sus pueblos de siempre y con la tranquilidad de estar bien atendidos no es solo una cuestión de presupuestos, es dignidad.
De esta manera, la Junta de Castilla y León y las entidades locales de la Comunidad han escenificado este viernes un frente común para actualizar las cuentas de los Servicios Sociales y garantizar que los apoyos lleguen donde de verdad hacen falta.
La viceconsejera de Bienestar Social, Esperanza Vázquez, se ha sentado con responsables de las diputaciones y de los grandes ayuntamientos para cerrar una ampliación de 30 millones de euros para este ejercicio.
Mediante esta inversión, la partida global del Acuerdo Marco (2024-2027) roza ya la cifra récord de 780 millones de euros. Dos de cada tres euros de este nuevo paquete —20 millones en total— irán a parar directamente a la Ayuda a Domicilio.
Un balón de oxígeno crucial para que las familias del medio rural tengan el respaldo necesario para cuidar a sus dependientes sin verse obligadas a hacer las maletas o ingresar a sus mayores en una residencia antes de tiempo.
El acuerdo trae además un alivio muy esperado en los despachos de atención social: servirá para actualizar los sueldos de los profesionales del sector y contratar a más personal de valoración.
El objetivo no es otro que desatascar el papeleo y acortar los tiempos de espera cuando una persona solicita la dependencia.
A esto se sumará un refuerzo en los programas de Envejecimiento Activo de las diputaciones y más presupuesto para sostener los centros de día y las residencias municipales, demostrando que cuando las administraciones se entienden, quienes ganan son los vecinos más vulnerables.