El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este miércoles los datos de la Estimación mensual de nacimientos, confirmando que Castilla y León cerró 2025 con 12.649 nacimientos, lo que supone un incremento del 0,9% respecto al año anterior.
Este crecimiento sitúa a la región como la sexta autonomía con mayor subida, empatada con Asturias y Cataluña.
No obstante, el avance regional se queda una décima por debajo de la media nacional, que creció un 1%.
La evolución de la natalidad no ha sido uniforme en el territorio castellano y leonés. Mientras algunas provincias muestran signos de recuperación, otras continúan en retroceso:
Zamora encabeza las subidas con un notable 6,3% (744 nacimientos), seguida de Burgos (3,7%) y Ávila (3,5%).
Por su parte, solo tres provincias registraron datos negativos: Salamanca (-2,5%), Palencia (-2,3%) y Valladolid, que se mantuvo prácticamente plana con una caída del -0,2%.
A pesar del repunte de bebés, las defunciones también experimentaron un incremento. En 2025, fallecieron 28.967 personas en la Comunidad, un 1,4% más que el ejercicio anterior. Aun así, este aumento es menor que el repunte nacional del 2,5%.
La diferencia entre nacimientos y defunciones deja a Castilla y León con un crecimiento vegetativo de -16.318 personas.
Se trata del segundo saldo más negativo de toda España, solo superado por Galicia (-19.894).
A nivel país, Madrid (3,3%) y el País Vasco (3%) lideraron el aumento de nacimientos. En el lado opuesto, Baleares sufrió la mayor caída con un -2,6%. En cuanto al equilibrio poblacional, solo Madrid, Murcia, Ceuta y Melilla lograron cerrar el año con un saldo vegetativo positivo, evidenciando el reto demográfico que sigue afrontando el interior peninsular.
