Publicada
Actualizada

Las lluvias y el temporal siguen golpeando a Castilla y León con una crecida desmedida de sus ríos. Por ejemplo, y como ha informado la Subdelegación del Gobierno en Zamora, el Duero a su paso por Zamora lleva 1.000 m³/s a su paso por la capital. Un millón de litros cada segundo.

En Toro, por ejemplo, se registran, ni más ni menos, que 1.150 m³/s, también como ha señalado la Subdelegación del Gobierno zamorana.

La situación de los ríos por las continuas lluvias y el deshielo empeoró en las últimas horas y en estos momentos la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) decreta seis tramos en nivel rojo y nueve en naranja, además de mantener la vigilancia sobre otros 12 puntos por la crecida de los caudales, según el Sistema Automático de Información Hidrológica de la cuenca del Duero.

Así, se encuentran en nivel rojo el Duero, a su paso por Quintanilla de Onésimo (Valladolid) y por Saucelle (Salamanca), además del río Huebra, en este último punto de control y en Puente Resbala, en la provincia salmantina; el Eresma, en Segovia capital, y el Guareña, en Toro (Zamora).

Igualmente, se encuentran en naranja el propio río Duero, que ya lleva días recibiendo un alto volumen de agua de sus afluentes, en Navapalos (Soria), en Vadocondes y Aranda de Duero (Burgos), en Herrera de Duero y en San Miguel del Pino (Valladolid), y en Toro (Zamora). También el Cea, en Valderas (León), y el Órbigo, en Manganeses y Santa Cristina de la Polvorosa (Zamora).

Por último, está en nivel amarillo el Cea, en Sahagún, y el Tuerto, en Villameca, ambos en León; el Carrión, en Celadilla del Río, y el Pisuerga, en Cordovilla (Palencia); el Duero, en Gormaz, y en la salida del embalse de la Cuerda del Pozo (Soria); el Cega, en Megeces, y el Esgueva, en Valladolid capital; el Duero, en la ciudad de Zamora, y el Tera, en Camarzana y en Mózar de Valverde. A ellos se suma el Támega, en Rabal (Orense).

Desactivada la alerta por nevadas pero se mantiene el nivel 2 de Inuncyl

A las 10 de la mañana de hoy lunes 9 de febrero se ha reunido el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) de Zamora, presidido por el Delegado Territorial, contando con la participación del resto de las administraciones, tratando sobre las actuaciones relativas a los fenómenos meteorológicos adversos que se vienen sufriendo en la Provincia de Zamora en los últimos días.

Los servicios de la administración autonómica funcionan con normalidad en el día de hoy. No se registran incidencias ni en los centros educativos ni en los sanitarios, y todos los servicios administrativos están abiertos.

La red autonómica de carreteras no tiene limitaciones al tráfico, con la única excepción de la subida desde San Martín de Castañeda hasta la Laguna de Peces, y de algunos pequeños desprendimientos en taludes, que han sido despejados por las cuadrillas de conservación.

En la red provincial tan sólo se encuentra cortada la carretera que une la N-122 con la Granja Florencia.

La situación hidrológica sigue registrando niveles muy altos en todos los ríos zamoranos, con caudales que superan los 1.100 metros cúbicos por segundo en el Duero a su paso por Toro y se aproximan a esta cifra en Zamora, donde los niveles todavía están subiendo.

El Órbigo ya ha empezado a bajar de nivel en Manganeses de la Polvorosa, manteniendo su altura en Santa Cristina de la Polvorosa, y el Tera se mantiene estable en Camarzana de Tera y ha empezado a descender su caudal en Mózar de Valverde.

Además, a las 10.30 horas se ha reunido la Comisión Territorial de Coordinación de la Delegación, en la que están representados todos los servicios de la Junta, cuyos responsables ya fueron alertados la semana pasada, en previsión de posibles sucesos adversos que puedan precisar su intervención, que no ha sido necesaria por el momento salvo para garantizar la vialidad.

A la vista de todo lo anterior, se ha acordado desactivar el PLANCAL por nevadas, teniendo en cuenta la mejora de la situación en materia de protección civil. Sin embargo, se mantiene en situación 2 el plan INUNCYL, considerando que la situación hidrológica todavía podría dar lugar a situaciones de riesgo.