'Todo va bien', un programa sin rumbo en la cuerda floja de Cuatro

'Todo va bien', un programa sin rumbo en la cuerda floja de Cuatro

Televisión

'Todo va bien', un programa sin rumbo en la cuerda floja de Cuatro

16 diciembre, 2014 19:22

Todo va bien se estrenó el pasado 23 de junio en Cuatro. "Un show multiformato", anunciaron desde la cadena. Y, efectivamente, el programa ha sido tan multiformato que nunca ha terminado de encontrar su propia esencia. Desde que se estrenase, el programa ha ido cambiando su anatomía para adaptarse a los gustos del público. Sin embargo, lo único que ha conseguido es distanciarse todavía más. Este lunes el programa comenzó una nueva etapa, con el fichaje de la Pechotes, alias Isabel Mateos, y la cuenta atrás de la despedida de Edurne. ¿Sobrevivirá el programa a la Navidad?

El programa ya ha superado los 100 programas en antena. Exactamente, el programa ha emitido ya 104 ediciones. Desde su comienzo el pasado verano, más de la mitad de los programas han estado protagonizados por rostros de la cadena. Exactamente, 54 directos. Por allí han pasado protagonistas de La que se avecina, Flo y Patricia Conde, los actores de Hermanos, de El Rey, Jesús Calleja, Los Chunguitos, Angy y Melody, Jesús Vázquez, Jorge Javier Vázquez, el equipo de El chiringuito de Pepe o Carme Chaparro. A veces parecía un rincón publicitario de la propia Mediaset España.

Sin embargo, el programa intentó migrar hacia un género mucho más político, espiando en la casa del vecino que tantas alegrías le estaba dando. Por Todo va bien comenzaron a pasar rostros como Toni Cantó, Albert Ribera, Miguel Ángel Revilla, Gaspar Llamazares o la diputada del PP Arenales Serrano. La vena cómica de Edurne y Xavi Rodríguez quedaba a la sombra y la audiencia tampoco respondió con este cambio.

De Cintora a Fresita, el espectador está perdido en el rumbo que ha tomado el programa

Y entonces llegó Adán y Eva. El exitoso formato de Cuatro se ha convertido en el salvavidas de Todo va bien. El programa se enorgullece de ser un debate del dating show, en su tertulia. Los adanes y las evas pastan a sus anchas por el plató de Cuatro. De forma consecutiva, los protagonistas de las historias del programa de citas han ido pasando y sentándose, vestidos, por el espacio presentado por Edurne y Rodríguez. Ellos han sido los únicos que han conseguido moderar las audiencias. Pero no ha sido suficiente. De Cintora a Fresita, el espectador ya estaba perdido en el rumbo  que iba tomando Todo va bien.

En estas últimas semanas, el programa ha engordado su lista de colaboradores con Laura Sánchez, Torito o Angy. Pero su fichaje más sonado ha sido el de Isabel Mateos. La amiguísima del pequeño Nicolás se estrenó este lunes en el programa después de pasearse por Un tiempo nuevo. Casualmente, también producido por Mandarina. La llegada de Mateos no ha sido visto con buenos ojos por algunos compañeros de la cadena, como Maxim Huerta o Joaquín Prat, que dudaron desde El programa de Ana Rosa de los méritos de la nueva colaboradora para sentarse en un programa de televisión sin experiencia previa.

El enemigo de las audiencias, dentro de casa

El programa comenzó tambaleante. Su primera semana marcó un 4,6% de cuota media, con 708.000 espectadores en la franja de access. Sin embargo, poco a poco, se fue haciendo con el público. A finales de agosto alcanzó su máximo histórico, con un 7,1% y 935.000 espectadores, lo que les sirivió para renovar. Sin embargo, las cifras del verano no pueden ser las mismas que en alta temporada, y Todo va bien no ha logrado mejorar.

Esta última semana de emisión, el programa ha mantenido una media de un 4,1% de cuota y 809.000 espectadores. A pesar de esta subida de espectadores, normal al entrar en plena temporada laboral, el programa no cumple las cuotas de Cuatro, que cerró noviembre con un 7,5% de media.

El programa comienza con una base nula de espectadores difícil de remontar

La culpa, sin embargo, no es toda de Todo va bien. Sólo hay que acudir a la curva del programa para encontrarse con un pequeño defecto de parrilla al que pocos programas pueden sobrevivir. Después de Deportes Cuatro, hundido en la tarde, la cadena comienza a acribillar al espectador con media hora de publicidad. El programa comienza con una base nula de espectadores difícil de remontar. Desde las 20:45 hasta las 21:10 horas, la combulsión de anuncios es imparable, cayendo la cuota de pantalla a un 1%. A partir de ese momento la curva es totalmente ascendente. Pero partiendo desde ese punto, poco se puede hacer en una hora de programa.

¿Ya hay heredero?

El programa tenía pensado en un principio descansar en Navidad para renovar ideas y dejar paso a Gym Tony. Sin embargo, la marcha de Edurne del programa a finales de año ha provocado que se mantengan en antena, como mínimo, hasta el adiós de la cantante. Convivirán en parrilla con la comedia Gym Tony, que se estrena este miércoles a las 21:00 horas, formando un doble access.

Del funcionamiento de esta ficción dependerá la continuidad o no de Todo va bien. La serie ya está grabada y lista para emitir. Si funciona, podría ocupar el hueco de Todo va bien a partir de enero. Si la serie no funciona, Todo va bien tendría una nueva oportunidad para asentarse en parrilla antes de la llegada del nuevo dating que Cuatro prepara con Magnolia. El enemigo de Todo va bien está dentro de casa.