Con la llegada del puente de mayo, muchos aragoneses aprovechan para organizar una escapada exprés. Aunque los destinos de playa, con la llegada del verano, están a punto de vivir su mejor momento, Aragón esconde pequeños pueblos que nada tienen que envidiar a los grandes enclaves turísticos.
Un buen ejemplo es Alquézar, una villa declarada Conjunto Histórico-Artístico perfecta para recorrer a pie y perderse entre sus calles empedradas, estrechas y llenas de encanto.
De hecho, la propia web de Turismo de Aragón lo define como un pueblo para sumergirse “en plena Edad Media” y una “de las poblaciones más bellas de Aragón”.
Ciertamente, solo hace falta una imagen para comprobarlo. Una belleza que no ha pasado desapercibida ante los grandes reconocimientos, siendo elegido como uno de los 32 destinos turísticos más destacados a nivel mundial según la OMT (Organización Mundial de Turismo).
Breve repaso por su historia
Alquézar significa fortaleza en árabe, un fiel reflejo de su pasado musulmán y del imponente castillo que domina el pueblo, organizado a los pies del mismo formando una especie de medialuna, en honor también a su origen árabe.
Con el paso del tiempo, se convirtió en un punto clave durante la reconquista cristiana, liderada por Sancho Ramírez de Aragón.
Hoy, es uno de los destinos estrella de la comunidad. No sólo por su patrimonio, que también, sino para quienes buscan aventura, con gran variedad de opciones para hacer senderismo o barranquismo.
Un pueblo que recorrer a pie
Recorrer Alquézar a pie es toda una experiencia. Una vez atraviesas el portalón gótico que da acceso a la villa, lo mejor es dejarse llevar por sus calles medievales que conectan plazas y miradores, llegando a puntos preciosos como la Plaza Vieja porticada o la parroquia de San Miguel.
Siempre bajo la atenta mirada de su fortaleza, la Colegiata de Santa María la Mayor, que asoma por encima de los tejados, y con un paisaje marcado por el Río Vero que completa la experiencia.
Colegiata Santa María la Mayor
Dónde comer
Una parte fundamental de cualquier escapada está en la comida, dando ese merecido parón para ‘recargar las pilas’ y seguir recorriendo el municipio.
En este sentido, al ser uno de los pueblos con más turismo de la zona, no le faltan opciones culinarias, destacando establecimientos como Casa Pardina, uno de los restaurantes más famosos de la zona gracias a su buen hacer en los fogones, combinando cocina mediterránea, platos tradicionales aragoneses y productos locales.
Asimismo, completan la oferta restaurantes como La Cocineta, en la calle Arrabal, el Cueva Reina, o el Mesón del Vero, famoso por sus vistas.
Qué ver en Alquézar
- La Colegiata de Santa María la Mayor. Con los árabes fue un castillo y con la reconquista de Sancho I pasó a ser una colegiata cristiana. Es el monumento más importante del pueblo, con un claustro románico espectacular y unas vistas increíbles.
- La iglesia de San Miguel, un templo barroco de finales del s. XVII ubicado en pleno pueblo.
- La plaza Mayor, hoy llamada de Mosén Rafael Ayerbe, el antiguo epicentro de la vida social en el pueblo y un lugar encantador, con casas de piedra y arcos.
- El Museo Etnológico Casa Fabián, que cuenta con ocho espacios donde se muestra cómo era la vida en la zona.
- Otra de las estrellas del municipio es la ruta de las Pasarelas por el río Vero. Un recorrido apto para todos los públicos, con una duración aproximada de dos horas y que ofrece un paisaje único.
- Asimismo, para los amantes de la aventura y la naturaleza, está el Parque Cultural del Río Vero, famoso por sus pinturas rupestres, su naturaleza brutal y las opciones para hacer senderismo y barrancos.
- Para rematar la visita, nada mejor que visitar el Mirador Sonrisa al Viento, el mejor sitio para ver una panorámica completa del municipio.
