Las mejoras en los autobuses facilitan el acceso y la movilidad.

Las mejoras en los autobuses facilitan el acceso y la movilidad. Avanza

En colaboración con

Marcas Ñ

Así es la accesibilidad de los autobuses de Avanza: Rampas, códigos NaviLéns y espacios reservados para todos

Este transporte público dispone de diferentes medidas para facilitar el viaje a personas con movilidad reducida o discapacidad visual, entre otros.

Publicada

La movilidad urbana va mucho más allá de desplazar a las personas de un punto a otro.

Para que el transporte público sea realmente útil, debe ser accesible, cómodo y seguro para todos los ciudadanos, independientemente de su edad, condición física o circunstancias personales.

Con este objetivo, los autobuses de Avanza incorporan diferentes medidas destinadas a facilitar el viaje de personas con movilidad reducida, discapacidad visual, personas mayores, embarazadas o familias que se desplazan con carritos de bebé.

La accesibilidad está presente en todo el recorrido del usuario, desde el momento en que llega a la parada hasta que alcanza su destino.

Gracias a la incorporación de tecnología, espacios adaptados y sistemas de información accesibles, la red de autobuses busca garantizar que cualquier persona pueda utilizar el servicio con autonomía y seguridad.

Un acceso más cómodo para las personas con movilidad reducida

Uno de los aspectos fundamentales de la accesibilidad es facilitar la entrada y salida del vehículo.

Para ello, los autobuses de Zaragoza cuentan con una rampa eléctrica que permite salvar el desnivel existente entre la acera y el autobús, haciendo posible un acceso más cómodo y seguro para las personas que utilizan silla de ruedas.

Unido a esto, el bus también dispone de un sistema de arrodillamiento, lo que permite ajustar la altura del vehículo para aproximarlo a la acera. Ambos sistemas son activados por el propio conductor.

La rampa facilita el acceso a los carritos de bebé y a las personas con movilidad reducida.

La rampa facilita el acceso a los carritos de bebé y a las personas con movilidad reducida. E.E

Una vez dentro, los usuarios disponen de espacios específicamente reservados para sillas de ruedas y carritos de bebé. Esta zona del vehículo cuenta con unos cinturones que garantizan la sujeción de la silla y ofrecen seguridad durante todo el trayecto.

Además, el último modelo de bus eléctrico incorporado a la flota, el Mercedes eCitaro, incorpora validadoras en la parte central del vehículo con el fin de ofrecer mayor autonomía y comodidad al pasajero.

Y en el momento del descenso del vehículo, los usuarios disponen de un botón específico para solicitar simultáneamente parada y rampa.

Estas adaptaciones permiten que el transporte público sea una alternativa real para quienes necesitan desplazarse diariamente por la ciudad, favoreciendo su autonomía y participación en la vida urbana.

Una tecnología que mejora la experiencia de las personas con discapacidad visual

La accesibilidad también se extiende a la información que reciben los pasajeros.

En este sentido, los autobuses y las paradas incorporan códigos NaviLens, un sistema que permite a las personas con discapacidad visual obtener información esencial de manera rápida y autónoma a través de su teléfono móvil.

Gracias a esta herramienta, los usuarios pueden conocer datos como el tiempo de llegada del próximo autobús o la línea que se aproxima, sin necesidad de consultar las pantallas informativas.

De esta forma, se facilita la orientación y se mejora la independencia de quienes presentan dificultades visuales.

Por otro lado, con el fin de mantener informados a los usuarios y, en especial, a los usuarios con discapacidad visual, los vehículos cuentan con una fonía que indica próxima parada o las líneas de bus con las que se puede enlazar.

Los pulsadores para solicitar la parada también incorporan información en braille, lo que permite a las personas con discapacidad visual identificarlos y utilizarlos de forma autónoma durante el trayecto.

De este modo, pueden avisar de su próxima bajada con mayor facilidad y seguridad, sin necesidad de depender de la ayuda de otros viajeros.

Los pulsadores de los autobuses incorporan información en braille.

Los pulsadores de los autobuses incorporan información en braille. E.E

Perros guía o de asistencia

La inclusión también contempla a las personas que se desplazan con perros guía o de asistencia.

Si bien es cierto que las mascotas deben ir en su receptáculo adecuado, en el caso de los perros guía o de asistencia, pueden acceder al autobús junto a sus usuarios, acompañándolos durante todo el trayecto y sin necesidad de cumplir requisitos adicionales.

Esta medida garantiza que las personas con discapacidad visual o con otras necesidades de apoyo puedan utilizar el transporte público con total normalidad, autonomía y seguridad, manteniendo siempre el vínculo con el animal que les presta asistencia en su día a día.

Espacios adaptados para diferentes necesidades

Cada viaje puede responder a una necesidad distinta. Algunas personas necesitan disponer de un asiento cercano a la entrada para realizar el trayecto con mayor comodidad.

Espacio reservado para personas mayores o embarazadas.

Espacio reservado para personas mayores o embarazadas. E.E

Por ello, los autobuses cuentan con zonas reservadas y señalizadas, en las que tienen prioridad personas con movilidad reducida, mayores o embarazadas, y con las que se trata de facilitar la convivencia de distintos usuarios dentro de un mismo espacio.

Un transporte público más inclusivo

La accesibilidad no consiste únicamente en eliminar barreras físicas, sino también en crear una experiencia de viaje más cómoda, autónoma y segura para todos.

Gracias a estas soluciones, los autobuses de Avanza contribuyen a construir una ciudad más conectada, inclusiva y preparada para responder a las necesidades de toda la ciudadanía.

Todas estas medidas reflejan un compromiso continuo con la accesibilidad y la inclusión, un aspecto que no es nuevo, y prueba de ello es la exposición situada en Paseo Sagasta, que recorre la trayectoria del autobús en la ciudad y muestra cómo, con el paso de los años, se han incorporado soluciones para garantizar un servicio cada vez más inclusivo.