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Zaragoza endurecerá las multas contra el top manta. Las sanciones serán de hasta 3.000 euros por llevar a cabo este tipo de venta ilegal en las calles de la ciudad.

Así quedará, blanco sobre negro, en la nueva Ordenanza Cívica de la ciudad tras el acuerdo entre el Partido Popular y Vox en la Comisión Plenaria Extraordinaria de Presidencia.

Serán un total de son 11 votos particulares de los de Abascal los que se incorporarán en el texto. La primera es que quedará prohibido el uso de pasamontañas, burkas, niqabs y otro tipo de prendas que cubran el rostro para acceder a los equipamientos y edificios de titularidad municipal.

Además, se reforzarán las medidas frente a los ruidos, el botellón, los actos vandálicos y las ocupaciones ilegales en Zaragoza.

Según lo ha trasladado Eva Torres, portavoz del grupo municipal, pretenden "mejorar así el texto inicial y dar una respuesta contundente a las preocupaciones de los vecinos de los diferentes distritos y barrios rurales".

Tomando como referencia "normativas de éxito" como la de Palma de Mallorca, Vox ha solicitado también endurecer las sanciones contra la venta ambulante ilegal y el acoso comercial, permitiendo la intervención cautelar de la mercancía para desincentivar estas prácticas.

Las multas contra los actos vandálicos (como grafitis y daños a edificios protegidos) saldrán más caras y, además, se fijarán los límites sobre el uso de fuentes de sonido en espacios municipales y se pondrá en marcha una campaña informativa para concienciar a los jóvenes sobre los deberes cívicos "sin sesgo ideológico".

El concejal de Presidencia, Relaciones Institucionales y Seguridad Ciudadana, Ángel Lorén, ha destacado que la aprobación del texto supone "un paso decisivo para que Zaragoza vuelva a disponer de una herramienta eficaz para proteger la convivencia, el espacio público y los derechos de la inmensa mayoría de ciudadanos que respetan las normas".

Asimismo, ha recordado que la regulación responde a "una demanda social ampliamente respaldada" y que ha sido enriquecida durante su tramitación gracias a las aportaciones de entidades sociales y grupos políticos.

Tras dictaminarse favorablemente el texto definitivo en la Comisión Extraordinaria de Presidencia, la ordenanza será elevada para su aprobación definitiva en el próximo Pleno municipal.

Desde el Gobierno municipal aseguran que, durante el periodo de exposición pública, se han estudiado todas las alegaciones y propuestas presentadas, "incorporando aquellas que contribuían a mejorar el texto".

Entre las principales novedades destaca la aportación realizada por la Coordinadora de Entidades para Personas sin Hogar de Zaragoza, reforzando el enfoque social de la regulación. De esta forma, la pernocta de las personas sin hogar en parques seguirá estando prohibida, pero no se considerará una falta grave.

Asimismo, el texto incorpora propuestas formuladas por los grupos municipales de VOX y PSOE, entre las que destaca el reconocimiento expreso del derecho al descanso como parte del derecho a la salud, el endurecimiento de las sanciones cuando los actos vandálicos afecten a Bienes de Interés Cultural (BIC) de la ciudad, la incorporación de la salubridad como uno de los deberes básicos de convivencia y civismo, y la prohibición del uso de fuentes de sonido en el transporte público colectivo cuando perturben la convivencia del resto de viajeros.

Infracciones

La nueva Ordenanza Cívica establece un régimen sancionador dividido en infracciones leves, graves y muy graves, con multas que oscilarán entre los 50 y los 3.000 euros, además de incorporar la obligación de reparar los daños ocasionados al patrimonio público.

Las infracciones muy graves, sancionadas con multas de hasta 3.000 euros, incluyen los actos vandálicos contra infraestructuras y mobiliario municipal, los grafitis realizados con materiales especialmente agresivos, el vertido incontrolado de residuos, la organización de eventos ilegales multitudinarios o la venta ambulante ilegal.. Además, las nuevas aportaciones endurecen las sanciones cuando estos actos vandálicos recaigan sobre elementos declarados Bien de Interés Cultural, reforzando así la protección del patrimonio histórico de Zaragoza.

Las infracciones graves, castigadas con hasta 1.500 euros, sancionan conductas como el botellón, la contratación o prestación de servicios sexuales retribuidos en el espacio público, las despedidas de soltero que alteren gravemente la convivencia o los insultos y humillaciones en la vía pública.

Por su parte, las infracciones leves, con multas de hasta 750 euros, recogen conductas que afectan al día a día de la ciudad, como orinar o escupir en la vía pública, no recoger los excrementos de las mascotas, arrojar colillas o basura al suelo, manipular contenedores, abandonar bicicletas o patinetes en la calle y, tras las aportaciones incorporadas durante la tramitación, utilizar fuentes de sonido en el transporte público colectivo cuando alteren el descanso y la convivencia del resto de usuarios.

También contempla el uso indiscriminado y excluyente del espacio público, como la ocupación de parques y jardines para pernoctar.